Inicio / Curiosidades / De qué formas afecta tu vida la ciudad

De qué formas afecta tu vida la ciudad

Vivir en grandes urbes tiene muchas ventajas, pero también cuenta con algunos aspectos que impactan a sus residentes. A continuación te mostramos cinco de ellos.

El reloj biológico funciona más rápido

Las aves de la ciudad tienen relojes más rápidos que los pájaros que habitan en provincias, de acuerdo a un estudio reciente de los Institutos Max Planck. Y el culpable es algo que puede afectar a todos los citadinos: la contaminación lumínica. La trigésima parte de la intensidad de una lámpara hizo que los pájaros cantores tuvieran gónadas más grandes.

Incluso una pequeña cantidad de luz puede suprimir los niveles de la melatonina a la hora de dormir, un antioxidante bien conocido, explica la investigadora del estudio Davide Dominoni. La luz reduce los niveles de melatonina en el cuerpo y hace que los radicales libres aumenten, lo cual hace que envejezcamos más rápido.

Te hace hipersensible

Imagínate a ti mismo en este experimento. Se te pedirá tomar un examen de matemáticas en una máquina de resonancia magnética funcional… y luego escucharás por casualidad a los investigadores insultándote. Cómo tu amígdala (el gatillo de ansiedad del cerebro), responderá y de esta forma se podrá predecir dónde vives, descubrieron los investigadores de la Universidad de Heidelberg.

Las personas que viven en zonas rurales tienen muy poca actividad en la amígdala, lo cual hace que parezcan inmunes al estrés. En los residentes de ciudades pequeñas, la amígdala estuvo moderadamente activa. Sin embargo, en la población urbana, era frenética. Una interpretación es que la ciudad nos empuja hacia la ansiedad (y la neurosis).

Siendo optimistas, la amígdala nerviosa puede ayudar a lidiar mejor en situaciones sociales complejas. Es la parte del cerebro que se recoge en las expresiones faciales -a juzgar, por ejemplo, quien es digno de confianza o peligroso- y eso es útil cuando te encuentras con regularidad cientos de extraños. En otras palabras, el estrés social puede ser «buen estrés» (que te mantiene a salvo en la calle).

Cierra tus sentidos

En 1977, en un experimento preocupante, un grupo de investigadores pidió a niños entre 6 y 10 años de edad acercarse a extraños y decir: «estoy perdido ¿podría llamar a mi casa?»

En los pueblos pequeños, el 72% de los adultos dijo que sí, y en las ciudades, sólo el 46 por ciento. Una explicación es que los citadinos tienden a creer que las autoridades, no los individuos, deben manejar los problemas sociales. La otra es la «sobrecarga de información», cerramos nuestros sentidos cuando se estimulan en exceso.

Ta calma… Con su smog

El ruido es el mayor factor del estrés urbano, reveló un estudio de la Universidad de Tel Aviv. Pero una cosa muy extraña parece compensarlo: el monóxido de carbono del escape de los automóviles. Incluso a niveles muy bajos (aproximadamente de 1 a 15 partes por millón cada media hora) del gas inodoro tenía un efecto calmante sobre los voluntarios, que fueron equipados con monitores de contaminación de la frecuencia cardíaca y se mantenía un registro de su estrés, ya que recorrían el paisaje urbano.

En las zonas ruidosas, se sentían más relajados cuando la contaminación era mayor que el promedio. No hubo efectos duraderos, buenos o malos. Obviamente, esto no es razón para oler tubos de escape. Mientras que una cantidad pequeña puede, curiosamente, relajar, el monóxido de carbono es un asesino, lo que resulta en cerca de 500 muertes accidentales al año.

La ciudad te programa para disfrutar cualquier paisaje verde

Por último, un soplo de aire fresco. 25 minutos caminando en un parque de la ciudad es todo lo que necesitas para recuperarte de la fatiga urbana, descubrieron unos científicos escoceses. No es de extrañar que cualquier bit de naturaleza es reconstituyente, pero ahora los científicos lo han demostrado al pedir a voluntarios llevar electroencefalogramas portátiles para medir las ondas cerebrales. Cuando las personas paseaban en plazas de hojas verdes y parques, sus pensamientos se hacían expansivos, atentos y meditativos. Medio kilómetro más adelante, los caminantes se sintieron restauradas, y sus patrones de ondas cerebrales se relajaron.

Fuente: The Huffington Post

PUBLICA GRATIS TU AVISO AQUÍ!!

¿Cuánto cuesta vivir en Nueva York?

Conoce a las ciudades de nuestros sueños

Las ciudades de México más caras para vivir

Ranking con las peores ciudades del mundo para vivir

Deja tu comentario

Check Also

Curiosidades: Estatua de la Virgen María "llora" en Israel - Fotos y Vídeo

Curiosidades: Estatua de la Virgen María «llora» en Israel – Fotos y Vídeo

JERUSALÉN.- Cientos de personas han acudido a una pequeña población en el norte de Israel …