La Administración Federal de Fármacos
estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) ha lanzado un par de
alertas a la ciudadanía de ese país. En primer lugar, establece que
no hay necesidad de que nadie en Norteamérica tome tratamientos
contra la radiación debido a la situación en Japón.
En segundo lugar, asegura que a pesar
de ese bajo riesgo, algunos fabricantes de medicamentos están
aprovechando los temores y la situación para colocar en el mercado
falsas pastillas contra la radiación. Así lo establece un reportaje
de la revista estadounidense Time.
Para quienes han quedado expuestos
directamente a grandes cantidades de yodo radioactivo, el único
antídoto disponible es el yoduro de potasio (KI), que se dirige a la
glándula tiroides y bloquea cualquier forma radioactiva de yodo de
la unión con los tejidos.
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El yoduro de potasio es utilizado
para saturar la tiroides y bloquear la ingestión de yodina
radiactiva, una sustancia altamente cancerígena que puede emanar de
una central nuclear al producirse un accidente
Según los expertos en salud, el KI no
tiene ningún efecto en la reducción de daños de los materiales
radiactivos en cualquier otra parte del cuerpo, ni protege contra el
daño de otros isótopos radiactivos, como el cesio, que también está
siendo liberado de la planta dañada, en Fukushima, Japón.
Mientras tanto, la OMS ha anunciado
que en Asia los medicamentos contra la radiación están por agotarse.
Así lo informa el diario chileno La
Nación en su portal de internet. "Consulte a su médico antes de
tomar pastillas de yoduro. No se automedique", indicó la OMS en su
propia cuenta Twitter.
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