TOKIO
(Agencias).— Varios helicópteros militares comenzaron a verter agua
sobre un reactor atómico dañado el jueves, en un intento por evitar
una fusión total de los reactores, al tiempo que los operadores de
la planta afirmaron que estaban a punto de completar la construcción
de una nueva línea eléctrica que podría restablecer el
funcionamiento de los sistemas de enfriamiento y moderar la crisis.
Mientras tanto, el presidente de la
Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos,
Gregory Jaczko, dijo ayer
en una audiencia del Congreso, en Washington, que el agua se agotó
en los depósitos de combustible usado del reactor 4 de la planta de
Fukushima Daiichi y aseguró que los niveles de radiación son
“extremadamente elevados”.
La crisis en varios reactores de la
central se desencadenó la semana pasada con el terremoto y el
tsunami que la dejaron sin la energía necesaria para mantener
funcionando los sistemas de enfriamiento y arruinaron los
generadores de respaldo, agregando una crisis nuclear para Japón,
que ya se enfrentaba a la destrucción de dos catastróficos desastres
naturales.
Un helicóptero militar japonés CH
Chinook comenzó a verter agua salada en el dañado reactor 3 a las
9:48 de la mañana (hora local), según informó el portavoz del
ministerio de Defensa japonés,
Kazumi Toyama. El helicóptero arrojó por lo menos cuatro
cargas sobre el reactor, aunque gran parte del agua parecía haberse
dispersado en el aire. La operación tenía la intención de contribuir
a enfriar el reactor y reponer el agua en un depósito donde se
encuentran las varillas de combustible usado, dijo
Toyama.
Los trabajadores de la planta fueron
obligados a retirarse el miércoles, cuando la radiación se acrecentó
desmesuradamente. Poco después reanudaron su trabajo, cuando el
nivel de radiación declinó, pero gran parte del equipo de
observación de la planta ha quedado inoperable, complicando los
esfuerzos para evaluar la situación.
El jefe de energía de Europa,
Guenther Oettinger,
advirtió ayer en Bruselas que la situación de la planta dañada por
el terremoto estaba ahora “efectivamente fuera de control” e instó a
la gente a dejar el país. El jefe de la firma estatal atómica de
Rusia, Sergei Kiriyenko,
dijo en Moscú que la crisis nuclear de Japón está evolucionando bajo
el peor de los escenarios previstos por expertos rusos.
Jefe de AIEA viaja hoy
El jefe de la Agencia Internacional
de Energía Atómica (AIEA), el japonés
Yukiya Amano, dijo por su
parte que planea viajar hoy a Japón para buscar información de
primera mano sobre lo que calificó como una situación muy grave en
la planta nuclear afectada por el terremoto. Amano confirmó que
están dañados los núcleos de los reactores 1, 2 y 3 de la central de
Fukushima Daiichi, aunque aseguró que no se puede decir que la
situación esté “fuera de control”.
Mientras tanto, los gobiernos y
embajadas en Tokio de varios países europeos, así como de EU y
Rusia, recomendaron a sus ciudadanos que abandonen la capital
japonesa y el noreste del país ante la situación de emergencia en
Fukushima. EU también recomendó a sus conciudadanos que viven en un
radio de 80 kilómetros de la planta en problemas que evacúen el área
o que se refugien si no pueden abandonar la zona. El gobierno
japonés sólo recomienda evacuaciones a 30 kilómetros a la redonda.
En este marco, el
emperador Akihito dirigió
ayer a los japoneses el primer mensaje por televisión en sus 22 años
de reinado para pedirles que resistan y se ayuden unos a otros con
el fin de superar una crisis sin precedentes. “Espero, sinceramente,
que el pueblo pueda superar este momento desafortunado cuidándose
los unos a los otros”, dijo Akihito,
de 77 años.
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