CÓMO SUPERAR UNA
RELACIÓN TORMENTOSA
Existen
relaciones que la dejan a una muy tocada durante mucho tiempo
por lo complicadas que han sido. Te exponemos lo que tienes que
saber sobre las relaciones “nefastas”
y sus consecuencias.
Tras una
relación tempestuosa en la que ha habido más malos momentos que
buenos, donde no era fácil expresar las opiniones, ni establecer
unos mínimos de relación respetuosa en ambas direcciones, en las que
hayan sido buenas o malas las
relaciones sexuales siempre has tenido la sensación de
que tú ponías bastante más que él…, la cosa no para tras la ruptura.
Después de romper queda un poso de sentimientos mezclados del que
resulta complicado zafarse; a veces, eso se mantiene durante mucho
tiempo.
Existen sentimientos de fracaso,
a veces de culpa, también de rabia, y no es raro que se haga
extensible a todos los hombres los sentimientos ocasionados y
dirigidos a uno sólo: el ex.
Muro de frialdad
En tal
situación resulta muy difícil sustraerse a la tentación de afirmar
que “todos los hombres son iguales” lo que lleva a levantar
un muro de
frialdad hacia el otro sexo cuyo objetivo explícito,
declarado, es mantenerse alejada de los hombres y el implícito,
apenas reconocido, sentirse protegida de ellos. Ese muro defensivo
obstaculiza la normal relación con los hombres y no favorece la
posibilidad de encontrar al que está esperando a que tú llegues en
algún lugar no muy alejado de los que tú frecuentas.

También es posible
que la secuela no sea alejarse por completo de los hombres sino del
compromiso emocional con ellos. Eso no impide mantener una relación
fluida con ellos, pero sin
implicarse demasiado. Pueden admitirse relaciones laborales
y amistosas fáciles sin llegar a más. Esa circunstancia puede
desencadenar un periodo de
abstinencia absoluta de relaciones sexuales con
hombres. Pero también puede producir lo contrario: una cadena de
relaciones sexuales sin compromiso que utiliza a los
hombres como pañuelos de papel.
Las relaciones sexuales pueden ser, así, muy satisfactorias; incluso
vengativas en algunas ocasiones que recuerdan a momentos difíciles
del pasado. Pero no es raro que te dejen vacía por dentro y
anorgásmica. ¿Cómo podrías superar tales relaciones nefastas y sus
consecuencias?
Aunque te parezca una tontería, lo mejor es la prevención. Es decir,
evitar que una relación llegue
hasta esos extremos. Eso no quiere decir que tengas que
quedar exhausta buscando remedio a una relación que funciona mal
hagas lo que hagas. Hay que pensar en la
posibilidad de romperla, por buena que te parezca y por mucho
que te digas que le quieres, antes de que llegue a más. Porque con
frecuencia nos empeñamos en
mantener en activo una relación negativa por el miedo a
quedar solas, sentirse fracasadas o creer que no se va a encontrar a
otro hombre mejor acoplado a ti. Tienes la obligación de protegerte.
Déjalo antes de que te haga más daño. En tales circunstancias, las
secuelas tras las rupturas suelen ser menores.
Si no lo has
podido evitar...
Pero si has
prolongado demasiado tiempo el final y has quedado “tocada” de un
modo u otro por esa relación tan negativa necesitarás ayuda que te
permita superar todas las posibles secuelas.
Puedes acudir a una buena amiga que
esté dispuesta a escucharte sin la intención de darte
palmaditas en la espalda y sostenerte en todas tus ideas sobre lo
que ha ocurrido. Ella debe estar dispuesta a decirte, y tú a
escucharlo, todas aquellas cosas que hiciste mal para que la
relación terminara así, de ese modo podrás rectificarlas en el
futuro. Entre ambas deberéis establecer, también, las cosas que puso
él para identificar lo que no debes consentir en el futuro. Este
proceso de reconstrucción suele ser doloroso, porque las relaciones
de pareja van mal porque ambos ponen algo de su parte (aunque los
aspectos más negativos los haya puesto el otro) y conviene
identificarlo todo para evitar repeticiones.
Con frecuencia, las
amistades no son capaces de interpretar este papel de espejo tan
necesario. Entonces, en vez de dejar que la cosa se termine sola (en
a saber cuánto tiempo), es mejor
acudir a un terapeuta que te ayude en este proceso. Será
más costoso económicamente. Pero nunca invertirás tu dinero en algo
mejor: tú misma. Fuente
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)


|
|