Los investigadores de la prestigiosa universidad de
Estados Unidos realizaron una serie de experimentos
que medían las reacciones de la gente cuando habla
de sí para explicar por qué a los usuarios les
gustaba usar las plataformas
sociales.
Según descubrieron, las actualizaciones sobre uno
mismo en Facebook, Twitter, Foursquare y
otras redes generan
una satisfacción en el cerebro similar a la que se
siente al ingerir un alimento o tener sexo. "Son
como dulces cerebrales", afirman.
Esto ayuda a entender, agregan, el motivo por el
que el 80 por ciento de los contenidos compartidos
en
Internet son autorreferenciales y están
relacionados con las propias experiencias o
sensaciones.
La líder de este estudio de Harvard, Diana Tamir,
señaló que el estímulo que recibe el cerebro es
distinto cuando el usuario habla de sí mismo que
cuando opina de otras personas. La satisfacción, en
este último caso, es menor.
El informe no termina allí. Tamir y su compañero,
Jason P.Mitchell, psicólogos del Laboratorio de
Neurociencia Social, Afectiva y Cognitiva de la
universidad, plantearon preguntas a los
participantes sobre sus preferencias y hábitos en
las redes. La mayoría coincidió en que preferirían
ganar menos dinero a verse privados de contar sobre
ellos en las
redes sociales.
También
se llegó a la conclusión que los comentarios que el
resto de los usuarios hace sobre los propios estados
influyen en la autoestima. Fuente