Cuernavaca.- Juan
Francisco Sicilia Ortega, hijo del escritor Javier Sicilia, y
tres de sus amigos, habrían sido muertos en una operación del
cártel del Pacífico Sur (CPS), que originalmente planeaba pedir
un rescate de un millón de pesos, tras haberlos “levantado” en
un bar tras confrontarse con un sicario que bebía en el mismo
lugar acompañado de otro miembro de la organización delictiva.
De acuerdo al testimonio de un
hombre que fue presentado por el Ejército mexicano la noche de
este jueves, bajo la identidad de Rodrigo Elizalde Morán, el
multihomicidio de siete personas, incluido el de Sicilia, no se
llevaron a cabo de forma conjunta, si no que, primeramente el
hijo del poeta fue llevado a una casa de seguridad junto con
tres de sus amigos en donde les colocaron bolsas de plástico en
la cabeza.
Según la versión del Ejército,
Elizalde Morán fue dado por muerto por presuntos integrantes del
cártel del Golfo que lo habrían levantado el miércoles por la
tarde. El presunto sicario fue encontrado sumamente golpeado,
con los pies y las manos atados con alambre y vendas y al
interior de una camioneta que fue estacionada en una calle del
poblado de Acatlipa. Tras ser localizado por los militares, el
supuesto miembro del CPS fue detenido y atendido médicamente
para recoger su versión.
Frente a las cámaras Elizalde
Román relató que la noche del 27 de Marzo, fue llamado por otro
sicario apodado “La Burra” quien le refirió que levantarían a
unas personas en el bar “Krudelia” ubicado en la calle Domingo
Diez. “La Burra” se encontraba en ese bar en compañía de otro
sujeto también sicario. La versión de Elizalde refiere que “La
Burra” intentó propasarse con una mujer con la que departían
Sicilia y sus amigos. Ello generó un connato de bronca.
Fue así como Elizalde,
acompañadado de Julio Radilla Hernández “El Negro” y un sujeto
apodado “El Chistin”, a quien el entrevistado identifica como la
cabeza de la organización de Beltrán Leyva en Morelos, arribaron
al bar a bordo de dos camionetas una de ellas blindada. Todos
portaban armas largas y cortas. Al arribar subieron a la parte
trasera de una de las camionetas a los jóvenes, mientras
Elizalde los custodiaba con un cuerno de “chivo”. A bordo del
vehículo tipo Honda –el mismo donde fueron encontrados los
cadáveres- se fueron “La Burra” y su otro acompañante.
Elizalde Morán refirió ser
originario de Cuernavaca y vivir en la colonia Tlaltenango, muy
cerca de donde fue levantado por un grupo armado quien lo
torturó y amagó con asesinarlo. En su dicho el presunto sicario
agregó que tras levantar a los jóvenes los llevaron a una casa
ubicada en la colonia Tepuente del poblado Santa María
Ahuacatitlán, al norte de la ciudad. Según él, recibió la
instrucción de custodiar la entrada de la casa, pero recibió una
llamada de su esposa que le notificó que su hijo estaba enfermo
por lo que pidió permiso para retirarse. “El Chistín” le dijo
que le hablaría en cuatro o cinco días y le dio 500 pesos para
lo que se le ofreciera para su hijo.
Por ello, aseguró no saber qué
fue lo que ocurrió después ni tampoco en qué momento fueron
levantados y asesinados las otras tres personas.
Cabe destacar que Elizalde Morán
se contradijo en el móvil del plagio, pues mientras frente a los
medios aseguró que el conflicto surgió por la defensa de una
mujer, en imágenes tomadas por el Ejército, en su rescate y a
las que Milenio tuvo acceso, Elizalde Morán refirió que lo que
buscaban era secuestrarlos y exigir un rescate de un millón de
pesos.
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