HPV. PREVENCIÓN Y
TRATAMIENTOS
En Argentina se
calcula que hay más de un 20% de las mujeres sexualmente activas que
padecen HPV. HPV significa
infección por Papiloma Virus Humano. Son virus que
afectan preferentemente la mucosa del aparato genital
tanto en la mujer como en el hombre. Hay distintos tipos
del virus, se calcula que más de 100, y pueden provocar distintas
lesiones planas o vegetantes en el cuello, la vagina,
la vulva y en la región perianal.
Aproximadamente el 4.8%
de las mujeres recibe un diagnóstico de
HPV en alguno de sus tipos
y preferentemente entre las mujeres jóvenes, de entre 20 y 25 años.
“Si bien es considerada una enfermedad de transmisión sexual, se ha
demostrado que también se puede trasmitir por instrumental
contaminado, autoinoculación- inoculación por la misma paciente por
contacto con material contaminado- e infección espontánea en
personas con bajas defensas o inmunodeprimidas”, explica la
Dra. Diana Moreno, del Departamento
de Patología Cervical De Halitus Instituto Médico.
Así, se estima que una de cada diez personas es portadora del virus
y una de cada cien tiene verrugas visibles. Las lesiones pueden ser
planas o de aspecto verrugoso. Pueden ser externas y visibles por la
propia mujer o asintomáticas (sin síntomas) y sólo diagnosticadas
por el ginecólogo.
“En las lesiones
preneoplásicas (antes del cáncer o displasias) e invasoras del
cuello uterino se ha comprobado la presencia de algunos tipos
virales llamado de alto riesgo”, sostiene la
Dra. Moreno.
Si bien la mayoría de
los tipos de HPV no tienen
consecuencias graves, el 99,7 por ciento de los cánceres de cuello
de útero se vinculan con la infección por
papiloma virus humano (HPV),
el virus aparece así como la mayor causa de cáncer de cuello de
útero. En la Argentina, la incidencia de cáncer cervical es de 32,5
mujeres por cada 100 mil habitantes y este es un promedio que sube
notoriamente en poblaciones rurales siendo la primera causa de
muerte por tumores malignos en la mujer en algunas provincias del
norte. Por año, de cada 100 mil mujeres, 10 mueren por cáncer de
cuello uterino en la provincia de Buenos Aires y es la segunda causa
de muerte de mujeres con cáncer. La totalidad de la mortalidad por
cáncer de cuello llega a 6,7 por cada 100.000 mujeres, cada año, lo
cual delata que en la mayoría de los casos no se detecta a tiempo.
Tratamiento del HPV
“El tratamiento
consiste en tratar la expresión viral, o sea, la lesión que provoca
el HPV. Los tratamientos
varían según las características de la lesión”, dice
Moreno. Si bien hay casos
en que la lesión puede desaparecer espontáneamente, mayormente
necesitan tratarse. Puede lograrse con topicaciones, crioterapia,
láser, LEEP u otros. El tipo de tratamiento varía según la lesión de
la paciente, la extensión y el acercamiento al canal de la lesión.
Las topicaciones suelen realizarse una vez a la semana, se aplican
distintas sustancias que cauterizan la zona y no presentan
complicación alguna. Por otra parte, la crioterapia se realiza de
una sola vez, sin anestesia y la regeneración del tejido lleva al
menos un mes. El láser requiere la asepsia de un quirófano y
prácticamente no tiene postoperatorio. El LEEP es una técnica
quirúrgica, que permite extirpar tejido y así poder realizar un
estudio histológico, un diagnóstico. Se realiza con anestesia local
y la única complicación posible es la hemorragia.
“Aún se está desarrollando una vacuna, está en etapa de
experimentación pero se calcula que para el 2006 o el 2007 podrá ser
utilizada para pacientes no infectadas. Se estima que tendrá un
tiempo de inmunidad, se calcula que aproximadamente cada cuatro años
la paciente deberá volver a vacunarse. Lo que se logra mediante esta
vacuna es que la paciente no se contamine con el virus”, se
esperanza la Dra.
La curación o el impedimento de la infección viral se logrará cuando
se pueda vacunar a las pacientes antes de que inicien su vida
sexual. Esto no depende sólo de tener a disposición la vacuna sino
también de lograr tener recursos para que la misma sea accesible a
toda la población.
Dos elementos deben
tenerse en cuenta. En primer lugar es necesario tener presente que
aunque afecta principalmente a las mujeres y que puede no presentar
ningún síntoma, el hombre se puede infectar, es por ello que a toda
mujer que se le diagnostica infección por
HPV se aconseja el control
de su pareja. “También que el HPV
puede ser transmitido al bebé en el parto por lo cual, si se
diagnostica infección viral durante el embarazo, si la misma
presenta lesiones planas se puede esperar y se controla hasta el
momento del parto; si en cambio presenta lesiones vegetantes se debe
solucionar para evitar la contaminación del bebé y en caso de que
esto no fuera posible, se indica una vía alta (cesárea)”, explica
Moreno.
“En segundo lugar
que, si bien no todos los virus progresan a más patológico, los
llamados de alto riesgo se asocian a otros factores como, por
ejemplo, alteraciones inmunológicas, genéticas, etcétera, que pueden
con el tiempo progresar a cáncer de cervix”, explica la
Dra. Moreno. Aquellas
pacientes inmunodeprimidas, por ejemplo, tienen más posibilidades de
tener infecciones, el tabaco funciona también como un factor
predisponerte, aquellas mujeres que tienen
HIV también son más
propensas a tener infecciones”.
Finalmente, es
crucial la prevención que puede empezar ya en la adolescencia,
evitando así la incidencia de factores como el tabaquismo o el
inicio precoz de las relaciones sexuales.
“El uso del preservativo, la monogamia, no compartir baños de
inmersión, ropa interior o toallas higiénicas y mantener las medidas
de higiene básicas marcan la diferencia. Además, es fundamental
destacar la importancia de un control periódico en las mujeres, ya
que la realización de una citología y una colposcopía anual puede
ser la manera de detectar y tratar lesiones. Las lesiones en la
mucosa son visibles al examen colposcópico y se diagnostica con una
biopsia dirigida (estudio histopatológico). El PAP (Papanicolau),
además, da presunción de infección. Una vez diagnosticado se realiza
la tipificación viral (captura híbrida)- es decir, se identifica el
tipo de virus- que puede diagnosticar la presencia de virus de bajo
o alto poder oncogénico, es decir, que puede progresar a un cáncer
de cuello o no. Y una vez diagnosticado, de acuerdo al tipo de
paciente y las características de la lesión se elegirá el
tratamiento adecuado”, concluye la
Dra. Moreno.
“Por último, quiero dejar en claro que el diagnóstico de infección
de HPV no significa que la mujer vaya a padecer un
cáncer de cuello uterino,
si realizan el control citocolposcópico cervical, el diagnóstico
precoz y el tratamiento si es necesario evitará la progresión de la
infección”, concluye la Dra. Moreno.
Es importante saber entonces que lo que se trata es la manifestación
viral pero el virus puede quedar latente en la célula y presentarse
nuevamente en otro momento. Es por ello que los chequeos periódicos
son la mejor manera de prevenir.
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