Más de 130 aviones y helicópteros
estadounidenses, además de seis aeronaves no tripuladas han sido
desplegados a lo largo de la frontera con México para detectar las
actividades del
narcotráfico y el
crimen organizado; por tierra se ha reforzado la seguridad con
al menos mil 500 agentes, casi 300 aparatos de inspección no
intrusiva,
sensores infrarrojos,
videos de vigilancia y sistemas móviles para frenar el
tráfico de armas, drogas, dinero y personas.
Esta es parte de la estrategia para
blindar la frontera que Estados Unidos ha puesto en marcha en
cooperación con México, que incluye el resguardo de las costas a
través de la Iniciativa de Seguridad Marítima de América del Norte (NAMSI)
para detectar junto con la Secretaría de Marina desde buques hasta
minisumergibles utilizados para el tráfico de estupefacientes.
Un informe de Aduanas y Protección
Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) de EU presentado este mes
al Congreso, y en el que colaboraron la Patrulla Fronteriza, la
Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés),
así como la Guardia Costera detalla las acciones que por aire, mar y
tierra se aplican hoy para enfrentar la amenaza común de los
cárteles, “bajo un enfoque multidimensional”.
Estrategia y tecnología
El reporte destaca que “el CBP está
trabajando más estrechamente que nunca antes con México para detener
el movimiento ilegal de drogas, dinero en efectivo, armas y la trata
de personas (…) hemos firmado una serie de acuerdos bilaterales y
declaraciones para reforzar la cooperación en materia de aplicación
de la ley, el intercambio de inteligencia y operaciones conjuntas”.
Agrega que el Departamento de
Seguridad Interna estadounidense “va a continuar con los esfuerzos
coordinados para derrotar a los criminales de las organizaciones que
operan en México y enfrentando los restos a lo largo de la frontera
sudoeste”.
La estrategia para reforzar la
frontera, detalla el documento, ha implicado una inversión de 600
millones de dólares que se han destinado en el incremento del estado
de fuerza: mil nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza; 250
oficiales de la CBP en los puertos de entrada y 250 agentes de la
ICE en la delincuencia transnacional.
También se recurre al uso de
tecnología de punta, y entre los proyectos, se da a conocer, está el
desarrollar con el gobierno de México una red de comunicaciones
transfronteriza en tiempo real para mejorar las capacidades de
coordinación en materia de seguridad con las contrapartes mexicanas.
Se ha estrechado la vigilancia a
través de 130 aeronaves (aviones y helicópteros) así como seis
aparatos no tripulados (UAS) desplegados en la frontera sudoeste. En
coordinación con Administración Federal de Aviación (FAA), se operan
las aeronaves sin tripulación que tienen su centro de lanzamiento y
recuperación en Corpus Christi, Texas, que permite que los equipos
sobrevuelen por primera vez la franja limítrofe desde el sector El
Centro, en California hasta el golfo de México.
“Además de los despliegues de
personal hemos completado más de 651 millas de cercas utilizando
sensores infrarrojos y sísmicos,
video de vigilancia y sistemas móviles”, indica el reporte. La
CBP también opera ahora 293 grandes aparatos de inspección no
intrusiva (NII) a gran escala, instalados en los puertos de entrada,
para la revisión de vehículos, camiones de carga y pasajeros y
ferrocarriles.
La infraestructura de
seguridad incluye también la utilización de Sistema de
Video de Vigilancia (RVSS), una torre que cuenta con cámaras
nocturnas, de las cuales existen 253 equipos a lo largo de la
frontera; a los que se han añadido 39 Sistemas Móviles de Vigilancia
(MSS), montadas en camiones con cámaras infrarrojas y radares cuyos
sensores envían información a una pantalla integrada en la cabina
del vehículo, que se considera uno de los equipos terrestres de
tecnología más avanzada.
Para la vigilancia marítima la
Guardia Costera estadounidense ha fortalecido relaciones con la
Secretaría de Marina Armada de México (Semar) y la Secretaría de
Comunicaciones y Transportes (SCT), ya que “se comparten muchas
áreas de interés mutuo que son vitales para la seguridad de cada
país”.
El informe detalla que “a través de
una Carta de Intención de Operaciones Marítimas, un grupo de trabajo
permanente desarrolla ejercicios, y ejecuta procedimientos de
seguridad para operaciones marítimas binacionales”, como parte del
la Iniciativa de Seguridad Marítima de América del Norte, que
permiten desde la detección de buques hasta la interdicción de semi
sumergibles autopropulsados.
A través de este programa desde
diciembre de 2008 a la fecha se han decomisado 21 toneladas de
drogas. Mientras que el Servicio de Guardacostas estadounidense a
capturado a al menos 229 presuntos narcotraficantes e incautado 56
buques.
Fuente
