CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — La economía
mexicana se encuentra vulnerable ante una desaceleración o
recesión en Estados Unidos, debido a que el Gobierno federal y
la clase política no han hecho su trabajo para fortalecer el
mercado interno, aún cuando el país se encuentre financieramente
blindado, advierten
economistas.
Sin embargo, los especialistas destacan que el
mercado interno no es lo suficientemente flexible para adaptarse
a condiciones internacionales desfavorables.
México ha avanzado en fortalecer sus finanzas, reconocen,
pero no se han implementado cambios estructurales ni reformas
para enfrentar los embates externos, y es vulnerable a lo que
pase con EU, destaca Mario Correa, economista en jefe de
Scotiabank.
"El problema no es tanto financiero. Las políticas económica
y fiscal se han utilizado de manera prudente y es una fortaleza
importante que tiene la economía mexicana", afirma. Sin embargo,
el mercado interno se mantiene sensible a estos cambios en las
exportaciones porque no se han concretado las reformas
estructurales.
"Nuestros mercados no son lo suficientemente flexibles como
para adaptarse con rapidez a las condiciones cambiantes y ni
suficientemente eficientes para detonar mayor crecimiento,
generación de empleos; somos vulnerables en la parte económica
por la falta de estas reformas y cambios en estas estructuras
que limitan el funcionamiento de la economía".
Además, el mercado laboral es el ejemplo perfecto de esas
rigideces que limitan el desarrollo
económico.
Este martes, el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, dijo
que todas las economías del mundo, incluyendo la mexicana, se
verán afectadas, por lo que el reto es mitigar el grado de
afectación. Por ello, detalló, se mantendrá una política
responsable y con visión de largo plazo, además de que en los
próximos días el Gobierno dará a conocer propuestas adicionales
para enfrentar la crisis internacional.
En opinión de José Luis de la Cruz, catedrático del
Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México, el país no
está preparado para generar crecimiento si no se da en el vecino
país. El mercado interno no es robusto ni fuerte como para poder
solventar una caída en la economía estadounidense, señala.
"De no tomarse las medidas adecuadas y de profundizarse la
crisis EU, es alta la posibilidad de que en 2012 México enfrente
un escenario mucho más negativo que el actual", afirma el
director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del
Tec.

Lo que se tendría que hacer, pero a la clase política
mexicana no le gusta, es cambiar el modelo económico que se
fundamente más en el
crecimiento interno, impulse la creación de empresas,
revisar una baja en el ISR y eliminar el IETU, y si se logra
fomentar la inversión y la creación de empresas, menciona. "Con
eso tendríamos una mayor generación de empleo y eso empieza a
detonar el mercado interno".
En el corto plazo "me parece difícil pensar que se
implementará una política económica que permita lograr un
desarrollo del país, independientemente de lo que se está
configurando a nivel internacional".
Aún cuando se han acumulado reservas superiores a 200,000
millones de dólares, de que se haya mantenido relativamente la
disciplina fiscal y monetaria, México será golpeado si empeora
la economía de EU; no hay mucho que hacer más que mantener las
variables económicas y las medidas de política dentro del margen
de flexibilidad que tiene el país, puntualiza Alfredo Coutiño.
El director para América Latina de Moody's Analytics externa
que en materia fiscal, desafortunadamente México no cuenta con
mucho margen de maniobra, porque no ha ahorrado recursos que le
permitan utilizarlos para fortalecer el mercado interno y, de
esa manera, contrarrestar la debilidad del mercado externo.
En términos de política monetaria tiene flexibilidad para
ayudar, de alguna manera, al
mercado interno con bajas en las tasas de interés, y podría
ajustar su presupuesto para apoyar actividades productivas que
puedan ser golpeadas por choques externos.
Sin embargo, "se encuentra atado de manos porque está muy
ligado a EU y cuenta con una clase política que no apoya en
momentos en que se requiere. El Poder Ejecutivo no puede tomar
medidas fiscales sin pedir la aprobación del Congreso, por lo
que debe haber un acuerdo corresponsable entre las autoridades
mexicanas y la clase política del país".
México ha estado esperanzado en que el mercado interno se
convirtiera en el motor del crecimiento económico en 2011 y
2012, y lo que se ha avanzado hasta ahora no es suficiente para
detener un posible impacto externo, menciona Coutiño.
La generación de empleos ha sido baja y eso limita de manera
importante la demanda de consumo de los mexicanos, y si los
salarios permanecen contenidos, porque no aumenta la
productividad del factor trabajo, el mercado interno básicamente
compuesto por el consumo de las familias no se va a acelerar.
Ello sujeta a México a una exposición mucho más fuerte de EU.
Fuente