Washington.- Los
casos de suicidio aumentaron considerablemente en las recesiones
del siglo XX, según un estudio publicado hoy que refleja,
además, un descenso notable del número de personas que se
quitaron la vida en tiempos de bonanza económica.
Los ciclos económicos tienen una
relación directa con las tasas de suicidio, al menos en Estados
Unidos, de acuerdo con un informe del Centro de Control y
Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés)
publicado hoy en el American Journal of Public Health.
El estudio señala que, en
general, esas tasas subieron en las recesiones como la Gran
Depresión (1929-1933), el final del "New Deal" (1937-1938), la
crisis del petróleo (1973-75) y la doble recesión de 1980 a
1982.
La recesión que comenzó en 2008
no entra dentro del periodo estudiado por el CDC, que va desde
1928 a 2007, pero es probable que la tendencia observada en
otros periodos se haya repetido también en ese nuevo revés.
"Los problemas económicos pueden
impactar cómo la gente se siente acerca de sí misma y su futuro,
así como sus relaciones con la familia y los amigos. Son cambios
capaces de trastocar a comunidades enteras", dijo en un
comunicado Feijun Luo, principal autor del estudio y economista
del CDC.
La Gran Depresión presenció el
mayor aumento de la historia del país en las tasas de suicidio,
que subieron desde 18 por cada 100 mil personas en 1928 hasta
22,1 de cada 100 mil en 1932, una cifra récord que no ha vuelto
a alcanzarse desde entonces.
Ese momento contrasta con el del
año 2000, cuando la tasa bajó al punto más bajo de su historia,
con 10 suicidios.
Estados Unidos se hallaba inmerso
entonces en uno de sus periodos de expansión más largos, que se
extendió desde 1991 a 2001.
Tanto en esa etapa como en la
Segunda Guerra Mundial (1939-1945), cuando el país disfrutó de
crecimiento económico y de un bajo índice de desempleo,
descendieron los casos de personas que acabaron con su vida.
Entre 1928 y 2007, decayó
notablemente el número de suicidios entre las personas mayores
de 65, pero también entre aquellos de 55 a 64 años, añade el
estudio.
En general, el grupo de edad de
25 a 64 años fue el más afectado por la relación directa entre
los ciclos económicos y la tasa de suicidio.
Esa conexión es "un
descubrimiento muy importante para los legisladores y para
quienes trabajan para prevenir el suicidio", según el director
de la División de Prevención de la Violencia del CDC, James
Mercy.
"Saber que los suicidios
aumentaron en las recesiones y disminuyeron en los momentos de
expansión subraya la necesidad de establecer medidas de
prevención del suicidio adicionales cuando la economía se
debilite", añadió Mercy.
El autor del estudio, por su
parte, recordó que el suicidio "no está causado por un solo
factor, sino que suele resultar de una combinación de varios".
No obstante, "las estrategias de
prevención pueden centrarse en individuos, familias, barrios o
comunidades enteras para reducir los factores de riesgo", indicó
Luo.
Algunas de esas estrategias son
proporcionar orientación psicológica a quienes han perdido su
trabajo o su casa, hacer más accesibles los servicios
comunitarios de ayuda en caso de crisis y promover el aumento de
las conexiones dentro de cada comunidad.
Según estudios recientes, los
desempleados tienen hasta dos o tres veces más probabilidades de
cometer suicidio que quienes tienen trabajo, un hallazgo poco
esperanzador dado el alto índice de paro actual en Estados
Unidos, del 9,2 por ciento.
Por sexos, los casos de hombres
que se quitaron la vida entre 1991 y 2006 triplicaron los de las
mujeres, de acuerdo con datos del CDC.
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