¿CÓMO CONCILIAR
EL SUEÑO?
Ya sabes que los dolores
del embarazo y los bochornos pueden mantenerte toda la noche dando
vueltas en la cama. Sin embargo, existen muchos otros factores de
salud menos conocidos que pueden estar interfiriendo silenciosamente
en el sueño de las mujeres. La revista
Health presenta cómo enfrentar esos quitasueños
década por década.
Entre los 20 y 30
Las nuevas madres normalmente culpan
a las exigencias de la maternidad
del insomnio y la
pereza física, dice la
doctora Laura Corio, una gineco-obstetra de Nueva York y médica del
Centro Médico St. Sinai, citada por la revista
Health. Pero la verdadera
culpable puede ser la tiroiditis
postparto, que afecta a
entre el 5 y 10% de las mujeres durante el año después de dar a luz.
Típicamente, empieza con
hipertiroidismo leve
(tiroides hiperactiva), que puede subirte la
temperatura corporal y
causarte insomnio. Después de unos meses, la condición puede pasar
al hipotiroidismo, en la
que la falta de hormona de la tiroides hace más lentas las funciones
corporales, haciéndote sentir constantemente cansada, precisó la
publicación.
Di
adiós a la tristeza
Sentirse triste puede implicar un
doble golpe cuando se trata de dormir: no sólo puede causar
depresión, sino que causa
problemas como insomnio.
Además, algunos medicamentos
antidepresivos pueden generar efectos secundarios
relacionados con el sueño, publicó
Health. Las mujeres son más propensas a presentar cuadros
depresivos durante sus años de fertilidad.
Donna Arand, directora clínica del
Centro de Trastorno de Sueño Kettering en Dayton, Ohio, y vocera de
la Academia Estadounidense de Medicinas del Sueño, recomienda un
tratamiento doble para el insomnio y la depresión: terapia
cognitiva-conductual, un enfoque terapéutico que puede ser usado
específicamente para combatir el insomnio y los malos hábitos de
sueño.
Además recomendó terapia a través de
charlas que buscan aliviar la depresión, agregando o ajustando
medicamentos si es necesario (por ejemplo, el fármaco antidepresivo
trazodona puede ayudar tanto al insomnio como a la depresión).
A los 40
Fíjate en cuándo vas al baño en la noche
Si te despiertas a menudo para
orinar,
no asumas que es una
señal de
envejecimiento, pues
en realidad puedes tener una
infección del tracto urinario.
"Menores niveles de
estrógeno en los
cuarenta provocan el adelgazamiento de las
paredes de la
vagina y de la
vejiga, lo que hace a
las mujeres en la etapa de
perimenopausia más propensas a una infección", dijo a
la revista Health Corio,
autora del libro The Change
Before The Change.
Corio agregó que las mujeres en
sus primeros años de sus cuarenta con frecuencia son muy
activas sexualmente,
lo que puede llevar a más infecciones. Habla con tu médico si
notas un cambio en tus hábitos urinarios.
Sueño profundo con ejercicio
El sueño
profundo y
restaurativo (llamado
sueño delta o de onda lenta) disminuye al final de la década de
los cuarenta, haciendo más frecuentes los
despertares durante la noche,
publicó Health.
Hacer ejercicio
puede ayudar. Tus músculos y tejidos
se reparan durante el
sueño de onda lenta, explicó Arand, citado por la revista.
Cuando pides a tu cuerpo más trabajo de reparación tras un
aumento del esfuerzo físico, el cuerpo responde elevando la
cantidad de sueño de
onda lenta.
No está claro cuál es el tipo de
ejercicio que es mejor para generar sueño de onda lenta, pero
trata de hacer 30 minutos de
actividad aeróbica
moderada, sugirió
Wilfred R. Pigeon, director del laboratorio de Investigación de
Sueño y de Neurofisiología en el Centro Médico de la Universidad
de Rochester, a través de la publicación.
Tus 50 y más
Sé
cuidadosa con tus medicamentos
Los fármacos recetados que puedes
estar tomando para presión alta y
colesterol pueden afectar a tu
sueño. Los
diuréticos (usados para
tratar la hipertensión) pueden implicar visitas nocturnas al
baño, dice la doctora
Annabelle Volgman, cardióloga y directora médica del Centro del
Corazón para Mujeres en el Centro Médico de la Universidad Rush en
Chicago, citada por Health.
Si tu doctor dice que está bien,
trata de tomar tus
píldoras en la
mañana en vez de la noche.
Y las
estatinas para control del
colesterol pueden reducir
la co-enzima Q10 de tus músculos, una proteína natural requerida
para el funcionamiento de las células de los músculos; los
dolores musculares
resultantes pueden hacer que dormirse sea todo un reto, publicó la
revista.
Si eso te pasa, Volgman sugiere que
le preguntes a tu médico si te beneficiaría tomar un suplemento de
Q10.
Deja
de roncar
Si roncas fuerte, puede que tu pareja
en la cama no sea el único que esté sufriendo. El
ronquido crónico es una
señal del síndrome de apnea-hipopnea
durante el sueño (SAHS), un trastorno en que la respiración se
detiene periódicamente mientras duermes,
interrumpiendo el sueño y
empeorando su calidad.
El SAHS puede tener consecuencias
graves, como el aumento del riesgo
de desarrollar diabetes,
hipertensión o apoplejía,
precisó Health.
"El riesgo de desarrollar apnea de
sueño incrementa después de la menopausia cuando caen los niveles de
progesterona", dice Arand, posiblemente porque la progesterona puede
ayudar a los músculos de la vía respiratoria superior a mantenerse
abiertos.
Tener
sobrepeso también es un
gran factor de riesgo para la SAHS (y el aumento de peso es común
durante la menopausia). En algunos casos, adelgazar puede de hecho
curar el trastorno. Habla con tu médico sobre problemas de sueño.
Con tratamiento, puedes dormir mejor en poco tiempo.
ENFERMEDADES DEL SUEÑO EN MEXICO
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)


|