3. Dale sexo
Para un hombre, el sexo es casi el 80% de una
relación. Si tenéis buena
cama, lo demás se puede arreglar. Ellos no entienden que al
principio todas las mujeres parezcan locas por acostarse con
ello y con el tiempo vayan perdiendo la libido. Si sabes el
refrán sobre los casados, haz que vosotros seáis la excepción y
le tendrás comiendo de tu mano.
Y que no se te olvide nunca ensalzar sus habilidades como amante.
4. No quieres compromiso
Casi todos presumen de que las
mujeres quieren cazarles, hasta que llega una que se les escapa.
Si quieres volverle loco, dile
desde el principio que te cuesta atarte a alguien, que no llevas
bien el compromiso, que necesitas
libertad y no quieres nada serio. Su interés por ti
se multiplicará exponencialmente. Más aún si no le hablas nunca
de formalizar la relación, tener hijos o presentarle a tu
familia.
5. Dale libertad
Sin que te la pida y porque tú
también la necesitas. No le
pongas ningún problema para salir con sus amigos o hacerse una
escapada, ni siquiera para quedar con una amiga e
incluso una ex novia. Si le animas, le dices que
disfrute y te entusiasmas con sus planes aunque tú no
participes en ellos, no querrá despegarse de tu lado. Y si tú
también ejerces esa libertad,
se dará cuenta de que no le necesitas y no querrá separarse de
ti.
6. ¿Vemos el fútbol?
Cuando haya
partido, compra cerveza y aperitivos y dile que invite a sus
amigos a casa. Si eres capaz de
ver el fútbol con él y además te lo pasas bien, no podrá negarte
nada. Y si un día le sorprendes con entradas para ir a
ver a su equipo, para el baloncesto, las carreras o el tenis, te
pedirá matrimonio. Psst. Si él ha visto el fútbol fuera,
espérale en casa vestida
solamente con la camiseta de su equipo.
7. Hazle la cena
Es un clásico, pero
a los hombres se les sigue
conquistando por el estómago, más aún en los tiempos de la
comida rápida y los congelados. Si le recibes con
la mesa preparada y la comida hecha, correrá desde el
trabajo a casa. Y si el menú tiene “final
feliz”, es decir, que tú seas el postre, querrá pedirte
matrimonio.
8. No te enfades
Los hombres odian discutir por
tonterías y pierden los nervios cuando lloramos para
ablandarles. Sé lista y rompe
con el estereotipo femenino. No te enfades sin una causa
importante, no seas susceptible, no montes escenas ni
llores por cualquier cosa y serás su mejor amiga. Cuando llegue
a casa cansado, estresado y silencioso, déjale descansar, ellos
odian que hablemos sin parar y les pidamos que nos escuchen
cuando están con el mando de la tele en la
mano.
9. Improvisa
Trabajar de lunes a
viernes, ir a la compra el sábado por la mañana,
ordenar el garaje por la tarde,
ir a comer a casa de vuestros padres el domingo… Esa vida puede
acabar aburriendo a cualquiera. Sal de la rutina y sal
de casa. ¿Quién quiere ir al súper cuando puede irse tomar cañas
con los
amigos? O de fin de semana, o a jugar al tenis, o al cine.
Sé
imprevisible para él y te adorará
10. ¿Reproches?
Se equivocó, lo hizo mal, no te
hizo caso… pero no se lo reproches.
No hay frase que ellos odien
más que un “te lo dije”. Si la cambias por un “no pasa nada”,
“a cualquiera puede ocurrirle” o, simplemente ni lo comentas, tu
opinión será sagrada para él. Perdona, olvida, fluye y no podrá
evitar enamorarse de ti.
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