Por tanto, hay
que apostar por educar a los niños en sabores diferentes y
variados que les permitan disfrutar de una dieta rica, variada y
saludable. Es tarea de los padres y madres en el hogar, y de los
profesionales de restauración colectiva en el comedor escolar,
inculcar buenos hábitos alimentarios y transformar las comidas
en un momento placentero al incluir variedad de alimentos en el
menú de cada semana.
Frutas y
verduras cinco al día
Las verduras y hortalizas constituyen, junto con las frutas, una
fuente primordial de vitaminas variadas, sales minerales, fibra
y elementos antioxidantes. La deficiencia mantenida de muchos de
estos nutrientes tiene relación directa con la aparición y
desarrollo de algunas de las enfermedades crónicas de mayor
incidencia en la edad adulta en la actualidad: aterosclerosis,
diverticulitis, colon irritable, osteoporosis, anemias, cáncer,
etc.
Sin ir más lejos, las vitaminas son sustancias que en su mayor
parte el organismo no puede sintetizar y, aunque necesarias en
muy pequeña cantidad, su ingesta inadecuada puede producir
alteraciones funcionales, orgánicas y clínicas. Hasta hace unos
años a las vitaminas se les atribuía un papel exclusivamente
nutricional como elementos reguladores de los procesos
metabólicos, entre otras funciones. En la actualidad se destaca
su influencia en el freno del desarrollo de la mayor parte de
las enfermedades crónicas.
El ejemplo en casa
Los preescolares y niños en edad escolar tienden a ser bastante
maniáticos con las comidas. Suelen tener gustos y aversiones
marcadas con alimentos muy nutritivos como son las verduras.
Aunque las preferencias por la comida deben ser respetadas y se
han de tener en cuenta a la hora de planificar los menús, no hay
que dejar que sea el niño siempre quien dicte las comidas y los
platos. Si la gama de alimentos que se incluyen en los menús
familiares es amplia, el niño tiene más posibilidades de variar
y es mucho más fácil que acepte un mayor número de alimentos.
Por el contrario, si los hábitos alimentarios familiares se
alejan de las recomendaciones en cuanto a la frecuencia de
consumo de alimentos o incluyen una escasa variedad (tan sólo
dos o tres tipos de verduras y/o de frutas), resulta difícil
para el niño entender que debe comer de todo. El ejemplo sobre
las costumbres en la alimentación que tenga el niño en casa
marcará con casi toda seguridad sus hábitos alimentarios para el
resto de su vida.
Consejos muy prácticos
vegetales recomendados. Los siguientes consejos le pueden ayudar
a aumentar el consumo de estos alimentos en todas las comidas.
Cuesta poco y estamos haciendo mucho por la educación
alimentaria de los más pequeños.
-Hay que presentar los platos de forma divertida, con
ingredientes que aporten vistosidad y colorido y refuercen el
atractivo. Supone un gancho para los niños y jóvenes, les llama
más la atención y les resultará más apetitoso.
-Procure que comience el día con frutas. Un vaso de zumo de
fruta, rebanadas de plátano, ciruelas o fresas, etc., darán un
enérgico y delicioso comienzo al día y le ofrecerán además una
cantidad alta de fibra, más vitaminas y minerales y nada de
grasa.
- Las frutas se pueden llevar con facilidad a todos los lugares
y pueden darle una rápida carga de sabor y energía en cualquier
momento. Meta en la mochila una manzana, una naranja, una pera,
un plátano o una bolsa de frutos secos o frutas desecadas.
- ¿Su hijo o hijaUn
plan dietético equilibrado permite a los niños alcanzar su
crecimiento y potenciales de desarrollo máximos. Además les
ayuda a prevenir enfermedades importantes en la edad adulta
siempre anda con prisa? Ponga las frutas y los vegetales a su
alcance. Métalos en un tazón de frutas y coloque éste sobre el
mostrador en la cocina. Asegúrese de que estén visibles cuando
el niño abra el refrigerador. Si los ve, es más probable que se
los coma.
- Utilice verduras congeladas o en conserva cuando sea imposible
conseguir productos frescos para que así no pasen días sin comer
verduras variadas.
- Añada frutas y verduras cortadas o en puré a los platos de
carne. Por ejemplo: lomo de cerdo con puré de manzana, pechuga
de pavo con piña, pollo a la naranja o pimientos, flan de
espinacas y gambas, espaguetis con champiñones y setas, arroz
con verduras... Utilice las verduras picadas muy finas o
ralladas para mezclar con la carne picada o con los guisos de
carne o pescado.
- Utilice puré de verduras para espesar sopas y añadir sabor.
- Prepare postres dulces con hortalizas (tarta de zanahoria,
bocaditos dulces de calabaza...) o con frutas (bizcocho relleno
de frutas, pastel de manzana, yogur o helado con culis de kiwi,
fresas, etc.).
- Corte los alimentos en formas curiosas. Los hace más
apetecibles. Se pueden elaborar sándwiches vegetales con
lechuga, tomate, zanahoria rallada...., con queso, jamón, atún,
etc., colocados en canapés cortados en forma de triángulo o
círculo. Le llamará más la atención que el típico sándwich
cuadrado.
En la preparación de originales recetas para fomentar el consumo
de verduras entre los más pequeños no hay más límite que la
propia imaginación y una pizca de buen gusto.
Descubrir los flanes de verduras
Los flanes que combinan carnes, pescados y huevo con verduras
son una manera divertida y original para que los más pequeños
vayan probando distintos sabores. Flan, budín, pastel o tarrina
son diferentes formas de llamar a unas recetas que, con sutiles
diferencias, tienen en común que se preparan en moldes y
resultan más o menos compactas según el caso.
Estos platos pueden servirse fríos o calientes, según la
estación del año, y permiten incluir casi cualquier tipo de
verdura, además de cereales, legumbres, queso, pescados,
carnes... De esta forma se logran platos divertidos y vistosos.
Además, se consigue que los niños tomen un plato muy completo
desde el punto de vista nutritivo porque el ingrediente
obligatorio es el huevo y en numerosas ocasiones los lácteos.
Supone una excelente manera de aprovechar alimentos que han
sobrado del día anterior y hacerlos más apetecibles.
Para elegir: flan de calabaza, de gambas y espárragos, de
puerros y palitos de cangrejo...
Divertidas brochetas vegetales
Tarea entretenida y saludable de cocinar y consumir vegetales en
la que además los más pequeños pueden participar en su
preparación. que sean ellos mismos los que hagan distintas
combinaciones y dispongan la brocheta que luego se van a comer.
Muchos niños, y no menos adultos, sólo conocen el típico pincho
moruno compuesto de carne macerada en especias. Sin embargo,
existen infinitas presentaciones de pinchos que combinan con
vegetales.
Con cada brocheta se puede jugar con diferentes formas de
cocinado: a la plancha, a la brasa, al horno, frita, empanada,
al vapor, rehogada... Según el modo se pueden usar unos
ingredientes u otros para obtener un resultado apetitoso.
Ejemplos: brochetas de pollo, pavo, cerdo, ternera o pescado con
champiñones, pimiento verde y rojo, tomates cherry, calabacín,
berenjena, mazorquitas de maíz...
Pizzas caseras con vegetales
El contenido de energía y nutrientes de las pizzas varía según
sus ingredientes: carne, pescado, queso, vegetales... En
cualquier caso, las caseras son más recomendables porque de esta
forma se puede estar seguro de la "calidad" y "cantidad" de los
ingredientes. Además son un plato fácil de preparar y de gran
aceptación.
Si se incluyen ingredientes como queso, jamón york, serrano o
fiambres de ave..., atún en conserva, tomate triturado, además
de diversas hortalizas o verduras como ruedas de tomate,
cebolla, pimiento, champiñones, alcachofas, ruedas de calabacín,
berenjena, etc. Así, una porción de pizza resulta de lo más
completa.
Posibilidades: pizza con espinacas, con champiñones, con
pimientos y cebolla, con muchos vegetales rehogados (ajo,
cebolla, calabacín, berenjena, tomate, zanahoria, pimiento
verde...), etc.
Lasañas y canelones "vegetarianos"
Son platos jugosos, sabrosos y en general muy aceptados por el
público infantil. No va a resultar nada difícil incluir una
amplia variedad de verduras y hortalizas. Partidas en láminas o
en trozos bien pequeños, rehogadas y mezcladas con esmero con la
carne picada o el pescado desmenuzado, le dan un toque diferente
y jugoso a la receta, un sabor original, y los niños se van
acostumbrando a los nuevos sabores. A ello se suma la ventaja de
que el plato que prepara mamá o papá en casa es el mejor.
Algunas sugerencias: lasaña rellena de pollo con setas y
espárragos trigueros, lasaña de carne y pisto, canelones de
espinacas y carne picada, canelones de carne y alcachofas, de
bonito y pimientos, de pescado y calabacín.
Tortillas con verduras
Platos tan comunes como las tortillas pueden ser un recurso
fácil para incluir distintas verduras. Al niño no tienen por qué
gustarle todas las verduras, pero si conoce y prueba las
variadas opciones que hay de tomarlas, seguro que amplía su
selección de hortalizas preferidas.
Alternativas: tortilla de espárragos, de ajetes y gambas, de
espinacas, queso y palitos de cangrejo, de calabacín, cebolla y
queso, de champiñones y setas, de patata, cebolla, pimientos y
jamón serrano.
Aprovéchese de la ventaja que ofrecen las verduras en la cocina:
se pueden preparar de cientos de formas diferentes y combinan
con todos y cada uno de los alimentos. Cada verdura incluida en
la guía va acompañada de sugerentes recetas, muy nutritivas,
sencillas y fáciles de preparar con las que puede atraer a niños
y no tan niños.