Eco se refugió desolada en una cueva, y entonces, la diosa
Némesis decidió castigar a
Narciso, haciendo que se enamorara de su propio reflejo. Al
verse reflejado en el agua, Narciso quedó absorto con su imagen, y
al sentirse incapaz de alejarse de su reflejo, se arrojó al agua.
Así termina la historia del amor propio y de la imposibilidad de
mirar y escuchar a los demás.
Una persona narcisista es aquella que, como Narciso, está
enamorada de su propio reflejo, atrapada en ella misma y con poca
capacidad para empatizar y relacionarse con los demás. Es probable
que conozcamos a alguien con estas características, y que, si
resulta ser alguien cercano a nosotros, no sepamos cómo tratarlo o
cómo relacionarnos con él o ella, en especial si esta persona es
nuestra propia madre.
Pero, ¿Cómo puedo saber si mi madre es narcisista?
Existen una serie de características propias del narcisismo que
nos pueden servir de guía para poder detectar cuándo una madre es
narcisista:
1. La madre narcisista no tiene conciencia de que sus hijos son
realmente personas diferentes con sentimientos propios; es decir,
asume que ellos piensan y sienten lo mismo que ella.
2. Siente que actúa de forma
desinteresada y exige que la quieran por su conducta generosa y,
para lograrlo, utiliza técnicas como la manipulación y el chantaje
emocional.
3. Cree que es mejor que los demás. Su sentimiento de
grandiosidad le hace creer que sabe más que los demás, que tiene
mejor clase y más belleza y que el mundo no la merece.
4. Cree tener siempre la razón; sobre todo, ante su pareja y sus
hijos.
5. Le falta empatía con sus hijos; es decir, no se preocupa
realmente por lo que les sucede. Le cuesta trabajo establecer un
vínculo emocional para poder entender a los demás.
6. Es insensible a las necesidades y sentimientos de sus hijos,
dado que se centra en sus propias necesidades.
7. Es poco estable en la manera de comportarse con sus hijos; es
decir, por un lado es capaz de ser muy atenta y halagadora por
momentos y mostrarse despreciativa y desinteresada poco
después.
8. ¡Ojo! Muchas veces, cuando se muestra muy interesada es
porque, con ello, quiere conseguir algo. Es muy hábil para salirse
con la suya y conseguir siempre lo que quiere, a pesar de que, para
lograrlo, tenga que pasar por encima de los demás.
9. Envía mensajes mixtos a sus hijos: los hace ver como seres
especiales y excepcionales y, al mismo tiempo, deficientes; es
decir, por un lado admira y por otro devalúa.
10. Puede llegar a ser agresiva en sus comentarios, inclusive, en
sus acciones.
11. Muchas veces utiliza a sus hijos para conseguir lo que quiere
y
satisfacer sus propias necesidades; por ejemplo, obtener dinero
de la pareja.
12. Para no quedarse solas, algunas madres narcisistas logran que
sus hijos no se quieran separar de ellas, y los retienen a su lado.
Esto representa algo sumamente egoísta, ya que impide que el niño o
niña crezca, se separe y tenga un desarrollo sano.
¿Qué puede haber detrás de una madre narcisista?
Muchas veces nos damos cuenta de que detrás de toda esa fachada
de arrogancia y egoísmo hay un ser inseguro, una madre insatisfecha
consigo misma, herida, vacía; y que detrás de toda esa dificultad
para amar, existe una historia personal llena de carencias afectivas
y vínculos dañados; es decir, por alguna razón, hubo una falla en su
desarrollo y, tristemente, no aprendió a amar.
El querer llamar constantemente la atención se puede deber a su
fuerte necesidad de aprobación de los demás, algo que, tal vez, no
recibió por parte de sus propios padres en la infancia, lo que
provoca que la busque de manera constante.
Las relaciones con los demás no son satisfactorias, dado que
nunca sienten en sí mismas la grandeza de tener una pareja, de
disfrutar momentos con un amigo, de querer a sus hijos, de amar
¿Cómo tratar con una madre narcisista?
Algunos consejos para poder convivir mejor con una madre
narcisista
Sabiendo que su necesidad de sentirse superior puede llevarla a
humillarte, rebajarte o tratarte mal, intenta pensar por qué lo
está haciendo; es decir, "marca" tu distancia a nivel emocional,
para que no te afecte lo que te diga y puedas entender lo que, en
verdad, le sucede.
No intentes que cambie de opinión y no le contradigas, ya que si
lo haces, conseguirás que se enoje. Intenta encontrar otra solución;
recuerda que es tu madre y debes aprender a vivir con ella tal y
como es.
Ten en cuenta las cosas que no te gustan de ella, para que no se
repliquen en ti. Y si necesitas ayuda, no dudes en buscar apoyo
psicológico.