De acuerdo con los datos de la autopsia, que
fueran revelados por el diario británico
The Sun, el
cuerpo de Houston estaba realmente destrozado a causa de los efectos
que ocasionaron el alcohol y las drogas.
Cicatrices, quemaduras, un agujero en su nariz,
11 dientes postizos, una marca de aguja, nueve drogas en su sistema
y
un hígado y corazón en riesgo fueron las consecuencias que le
dejaron tantos años de adicciones.
Pero mientras esto se informa acerca de las
verdaderas condiciones en las que se encontró a la
cantante, otra
información está causando molestia entre los ciudadanos de Nueva
Jersey, de donde era originaria y en donde se llevó a cabo el
sepelio.
Pues los 187 mil dólares que se gastaron para
despedir a
Whitney se deberán cubrir a través de impuestos por parte
de los ciudadanos.
Y es que cerca de 200 agentes de seguridad se
desplegaron para que el último adiós a la cantante sucediera sin
ningún problema, lo cual fue
excesivo para varias de las personas
que viven en la metrópoli estadounidense.
"Creo que es absolutamente ridículo cuando
tienes personas que están desempleadas y sin hogar, vagando por las
calles, que el dinero se gaste en eso", dijo Quincy Ruffin,
residente de Newark a CBS, y quien agregó que la familia de
la cantante debería absorber dichos costos.
Otros ciudadanos comentaron que lo que más les
molesta es que al
público no se le permitió acercarse a la
funeraria, en la que estuvieron presentes varias celebridades como
Oprah Winfrey.
Por su parte, Mildred Crump, político de la
ciudad, aseguró que el costo extra fue necesario, ya que gracias a
que hubo tantos policías no se registró ningún accidente ni
altercado.