De acuerdo con los reportes de las autoridades, el muchacho
inició su maratónica sesión de autoplacer alrededor de la media
noche y durante toda la madrugada se masturbó, un total de 42
ocasiones, sin descansar terminaba uno y empezaba otro.
La madre del chico ya sospechaba de su obsesión por el
sexo: "Era cada hora igual el resultado siempre lo hacía, ya
había establecido llevarlo al médico, porque eso no era normal",
dijo.

En la escuela a la que acudía el jovencito, sus compañeros le
hicieron un homenaje. Una de sus compañeras en una conversación dijo
que el joven era tan
compulsivo que siempre les pedía que en la madrugada se
conectaran a la cámara de la computadora para que lo observaran.
En la computadora personal del joven fue encontrado cerca de 1
millón de videos eróticos y 600 mil fotografías de mujeres
desnudas y con poca ropa.
El joven al parecer tenía quemaduras de tercer grado en sus manos
luego de la maratónica acción.
Algunos de sus amigos del barrio relataron que le gustaban toda
clase de mujeres, "Gordas, flacas, altas, bajitas, estudiadas,
desempleadas, de color o blancas, todas eran de su agrado lo que
hacía que le dieran ganas de masturbarse. Apenas veía una mujer se
ponía como loco, eran su debilidad, a todas les quería
hacer el amor y pasar largas horas en la intimidad", agregó uno
de sus vecinos.
Por su parte, autoridades de salud indicaron que la
masturbación en los hombres es normal a cualquier edad, lo que
se vuelve anormal es la cantidad de veces que se realiza,
obedeciendo sobretodo a los estímulos que deja ver pornografía.