Rodolfo Aboytes
López se desempeñaba como director de Comunicación Social durante la
gestión del alcalde de Tlalmanalco, Raúl Sánchez Reyes. Nadie podía
suponer que su actividad fuera otra: la de secuestrador y asesino
confeso, que contaba con la protección de mandos policiacos del
estado de México.
Aboytes, a quien se le conoce como
"EL Grande", aceptó haber participado en por lo menos 60 ejecuciones
y de liderar una peligrosa banda se plagiarios que asesinaba a sus
víctimas, a las que enterraban en los terrenos de una residencia
ubicada en el Club Campestre de Santa María, donde encontraron
cuatro cadáveres el pasado domingo, de acuerdo con la investigación
de la Procuraduría de Justicia del Estado de México.
El mismo Aboytes dijo a policías que
lo detuvieron en días pasados que en el lugar podría haber otros
diez cuerpos más.
La historia de esta banda de
secuestradores apenas descubre el horror con el que actuaban. Pedían
cifras millonarias por sus víctimas y aún con el pago del rescate,
los asesinaban a sangre fría, de acuerdo con las primeras
investigaciones.
Pero eso no era todo. Todo apunta a
que el propio ex alcalde perredista de Tlalmanalco, Raúl Sánchez
Reyes, quien administró el ayuntamiento de 2006 a 2009, está
vinculado con la banda de secuestradores que apenas el sábado pasado
se enfrentó con miembros de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE).
Sánchez Reyes fue detenido el lunes
en su casa ubicada en la comunidad de San Rafael, estado de México.
Casi de inmediato se comenzaron a conocer los detalles sobre la
forma de operar de esta banda, que ya se dice, podría ser la más
violenta y cruel en la historia del país.
El ex munícipe sería el contacto para
rentar la casa en el Club Campestre de Santa María, donde se
localizaron los primeros cuatro cuerpos, se presume, de
secuestrados.
La Policía Ministerial interrogó a
los hermanos Raúl Armando y Ernesto Gerardo Gómez Velázquez, de 37 y
32 años, quienes estaban en la casa donde encontraron los cadáveres.
Fue el sábado pasado cuando
detuvieron a siete personas, entre quienes se encontraba Rodolfo
Aboytes López, alias "El Grande", presumiblemente el líder de la
banda, que operaba en el suroriente del estado.
En sus declaraciones "El Grande"
afirmó que pagaban protección a jefes policiacos de Tlalmanalco,
Amecameca y Ozumba, así como a mandos de la ASE para que actuaran
con impunidad.
Aboytes confesó haber participado en
cerca de 60 ejecuciones y dijo que en el terreno del Club Campestre
podría haber otros diez cuerpos más.
El procurador del Estado de México,
Alfredo Castillo, informó que tienen nueve averiguaciones previas
que podrían estar conectadas con esta banda, debido a que dejaban
mensajes o firmas sobre sus víctimas.
El sábado también fue detenido Víctor
Manuel Ortiales, subdirector de la Policía Municipal de Tlalmanalco,
y Arturo Galicia Aguirre, jefe de turno de la ASE en la región de
los volcanes.
Los alcaldes de Amecameca y
Tlalmanalco, Juan Demetrio Sánchez Granados y Mario Zúñiga Zúñiga,
respectivamente, indicaron que colaborarán con las autoridades
ministeriales para investigar la forma en que operaba la banda de
plagiarios. El presidente municipal de Amecameca denunció el
incremento de plagios en el municipio.
Fuente