TIPS PARA SOBREVIVIR EN LA CONVIVENCIA
¿Os vais a vivir juntos? Stop,
lee antes las claves que te damos para no pasar del
amor al odio en
pocos días y acabar cada uno por su lado. Haz las cosas bien desde
el principio, deja claro que las tareas domésticas no sólo cosa
tuya, dale
sexo, algunos caprichos, y estaréis encantados de vivir
bajo el mismo techo.
¿Quién limpia en casa?
O una asistenta o los dos. Pero
aunque tengáis ayuda no se te ocurra asumir a ti sola los asuntos
domésticos. Si le recoges una
sola vez los calzoncillos del suelo ¡estás perdida! El
mayor error que puedes cometer y una gran fuente de disputa es
malacostumbrarle desde el principio y luego pretender que empiece a
planchar y a hacer la compra. Los
roles domésticos deben repartirse de forma justa desde el primer día
para que no acabes haciéndolos tu y acabes echándoselo en cara.
Tu ropa
Otro terreno pantanoso que puede
acabar en sonadas discusiones. Por muy enamorado que esté y mucha
gracia que le haga que tengas tanta ropa y tantos zapatos,
no acapares los armarios. Sobre
todo si no eres capaz de mantenerlos en
orden. Cuando vea que no tiene espacio para sus cosas,
cuando no sea capaz de encontrar nada porque todo está siempre
revuelto, cuando vea ropa tuya colgada con la etiqueta puesta y se
de cuenta de que sigues comprando, puede que tengas vuestra primera
gran discusión. Sé práctica y lista,
aprovecha la mudanza para regalar
lo que ya no te pones, organiza la ropa en cestas y cajas para que
ocupe menos, cuelga varias prendas en cada percha y esconde
los zapatos debajo de las camas, cuanto menos espacio ocupes, menos
discutirás.
No seas madre
Ni consientas que él se comporte como
si fuera tu padre. Ninguno de los dos llevará bien que antes de
vivir juntos todo fueran locuras, improvisación y risas, y de
repente tener la casa ordenada se convierta en la prioridad.
Si le empiezas a regañar por todo
acabará viéndote como a su madre, y una madre no resulta nada sexy…
En este punto, ellos tienen razón, no pasa nada por recoger
los platos al día siguiente, poner los pies en el sofá o comer fuera
en lugar de ir a la
compra. Si suprimes de tu
discurso los reproches y aleccionamientos, y reduces las
conversaciones domésticas, todo irá sobre ruedas.
Mucho sexo
Hazle reír, dale libertad y mucho sexo, y querrá
vivir contigo para siempre. Ten claro
que la convivencia y la rutina bajan la libido, así que tendrás que
trabajar cada día para sorprenderle. ¿Tu regla de oro? Olvídate de
la pereza, tener sexo creará complicidad entre vosotros, os
mantendrá unidos, os ayudará a relajaros y a tener la libido siempre
alta. Lencería, juguetes, pelis x,
libros, escapadas, utiliza todos los recursos que se te ocurran para
crear morbo y variedad.
Buen humor
Las primeras citas, la primera noche de amor, el
primer viaje… el
amor nos llena de felicidad y
alegría, todo nos parece bien, tenemos una energía desbordante. Que
no se acabe cuando os vayáis a vivir juntos, sobre todo por la
mañana. A todos nos gusta despertarnos con un beso y una sonrisa,
reírnos con nuestra pareja, que tenga buen carácter y se enfade y
dramatice lo menos posible. Por muy seria que seas, mucho trabajo
que tengas o muy cansada que estés,
depende de ti elegir entre quejarte o sonreír.
El orden
Volviendo a las cuestiones
domésticas, que no seáis unos locos
de la limpieza es una cosa, y otra que invadas la casa con tus
trastos y siempre se te olvide recogerlos. El bolso y su
contenido en la mesa, la ropa amontonada en la habitación, una
montaña de platos sucios amontonándose en la
cocina, la basura sin sacar, tus revistas esparcidas por el
salón… El desorden produce caos, y
el caos estrés y mal humor, y el mal humor puede desembocar en una
discusión. Si quieres tener paz en casa, procura dejar en
su sitio cada cosa que utilices, sobre todo en las zonas comunes.
No le controles
Por fin vivís juntos, os veis y
dormís juntos cada día, así que es
el momento de demostrarle que toda la libertad que le prometías (y
él a ti) es una realidad. Convertirte en una mujer
controladora no hará sino alejarle de ti. No vigiles sus salidas, no
le llames a todas horas ni le amargues los planes que haga sin ti.
No pasa nada porque el salga y tú te quedes tranquilamente
descansando en casa, otro día te tocará a ti divertirte con tus
amigas. Si es libre de salir cuando
quiera, siempre tendrá ganas de volver a casa contigo.
El dinero…
Ésta es una de las cuestiones más
complicadas cuando te vas a vivir con alguien.
Deja claro desde el principio cómo
vais a organizar vuestra
economía y así no tendréis problemas desagradables en
el futuro. Una cuenta conjunta para la casa, pagar a medias,
compartir todo lo que ganáis… buscad la opción que mejor se adapte a
vuestra forma de ser, pero háblalo desde el principio y
no aceptes situaciones injustas,
que el gane más contribuya más económicamente a la casa.
Fuente
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)


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