La noticia cayó como bomba:
Steve Jobs anunció que dejará de manera indefinida su cargo como
director al frente de
Apple Computer. Para muchos no fue una sorpresa pues los
problemas de salud aquejan cada vez más al ejecutivo, quien padece
cáncer de páncreas desde hace siete años.
Steve Jobs, no es una persona común. Ha hecho lo que pocos
humanos pueden presumir en la era moderna: pasar a la historia con
un legado que será recordado por generaciones y que fue apropiado
por diferentes ámbitos: el comercial, el creativo, el innovador y el
empresarial.
Fue el pionero de Apple, y quien prácticamente lo llevó a la
cumbre con propuestas, como el iPod con el que la marca llegó al
gusto de millones de personas en todo el mundo, que se amotinan en
las
Apple Stores cada que es liberado un nuevo producto.
El éxito lo replicó con otros productos: el iPhone y el
iPad, que además de la aceptación cosechada marcaron la
tendencia para otros fabricantes que sin ningún pudor imitaron las
creaciones del fabricante estadounidense.
No sólo la mente creativa del inventor fue el aporte que Jobs
hizo a la marca, sino que aprovechó un
talento que pocos saben explorar en sí mismos y explotarlo para
sus empresas.
Se trata de su carisma y simpatía. Alejado del concepto
tradicional del ejecutivo que usa trajes y corbatas, Jobs siempre
apostó por una imagen más relajada, casual y bastante digerible para
todo el público.
Tal era el impacto de su presencia que las acciones de Apple
variaban si el ejecutivo estaba vigente o no.

Por ejemplo, en junio de 2009 cuando Apple presentó la segunda
versión del
iPhone 3G, sin la presencia de Jobs (había pedido una licencia
médica), las acciones de la marca cerraron con una baja de 0.5 por
ciento a 143.85 dólares.
Pero cuando el ejecutivo hizo una aparición sorpresa para
presentar la última versión del iPod Nano, las acciones ganaron un 1
por ciento, llegando a 172.56 dólares.
Ahora que anunció su retiro, el valor de Apple en la bolsa
registró una caída del 8 por ciento, lo que representa una perdida
de 20 mil millones de dólares.
Futuro incierto
El mismo
Steve Jobs, recomendó a Tim Cook para que lo suceda en su cargo.
Tim ya había suplido al fundador cuando había solicitado licencias
médicas, así que es natural su designación.
No obstante, analistas como Rüdiger Spies, sostienen que la marca
de la manzana no será la misma, pues Jobs es el hombre con la gran
visión al interior de Apple, e incluso se atreve a decir que la
empresa caerá en un hoyo.
Sin embargo, y pese a las predicciones, solamente el tiempo será
quien defina que ocurrirá con la empresa, pues aunque Steve Jobs es
ícono de Apple y el motor tras sus
creaciones, la marca cuenta con un equipo sólido y creativo que
seguramente seguirá dando de que hablar en los próximos
lanzamientos. Por el momento, te dejamos con la carta de renuncia de
Jobs.
Al Consejo de Administración de Apple y la Comunidad
Apple:
Siempre he dicho que si alguna vez llegaba el día cuando ya no
pudiera cumplir con mis deberes y expectativas como director general
de Apple, yo sería el primero en comunicárselo a ustedes. Por
desgracia, ha llegado ese día.
Por medio de la presente renuncio como director general de Apple.
Quisiera prestar
servicio, si el Consejo lo considera procedente, como presidente
del Consejo de Administración, miembro del Consejo de Administración
y empleado de Apple.
Por lo que a mi sucesor respecta, recomiendo enérgicamente que
ejecutemos nuestro plan de sucesión y nombremos a Tim Cook director
general de Apple.
Creo que los días más brillantes e innovadores de
Apple están por delante y espero con ansias mirar su éxito y
contribuir a éste en una nueva función.
Algunas de las mejores amistades de mi vida las he encontrado en
Apple y les agradezco a todos los muchos años de poder trabajar al
lado de ustedes.