Miami-Fort Lauderdale
• “Irene”, el primer gran huracán de la temporada en el
Atlántico, avanzaba este jueves hacia el noroeste de las
Bahamas tras causar daños generalizados en varias islas del
sureste y antes de llegar el sábado a las costas del este de
Estados Unidos.
Con vientos de 185 km/h, el
huracán categoría tres de la escala de cinco niveles
Saffir-Simpson, "apunta al noroeste de las Bahamas", señaló
el Centro Nacional de Huracanes (NHC), con sede en Miami en
su informe de las 12 horas GMT.
"Se espera algo de fortalecimiento durante el día y la
noche", agregó el reporte meteorológico.
"El núcleo del huracán continuará moviéndose hacia el
noroeste de las Bahamas hoy (jueves) y pasará bastante
alejado de la costa este del centro y norte de Florida esta
noche y primeras horas del viernes", vaticinó el NHC.
A las 12 horas, el ojo del huracán se ubicaba a 105
kilómetros al este-noreste de Nassau (Bahamas) y a mil 85
kilómetros al sur de las
costas estadunidenses de Cabo Hatteras, en Carolina del
Norte, desplazándose hacia el noroeste a una velocidad de 20
km/h, de acuerdo con el reporte del NHC.
El huracán “Irene” arrancó techos, derribó postes de
cableados eléctricos y destruyó hasta 90% de las casas en
algunas islas del sureste de las Bahamas, castigadas desde
el miércoles por la fuerte tormenta que avanza muy
lentamente produciendo más daños, reportó este jueves la
Agencia Nacional de Manejo de Emergencias (NEMA).
Antes de golpear a Estados Unidos, “Irene” podría pasar a
ser un huracán categoría cuatro, con vientos de hasta 217 km/h,
advirtió el NHC.
La fuerza de sus vientos se extiende en un radio de unos
410 kilómetros, según los
meteorólogos.
En el archipiélago de las Bahamas, sus habitantes se
preparaban para lo peor, tal como comentó Edna Smith, una
habitante de Holmes Rock, en Gran Bahama, quien afirmó que
su "marido ya cerró los postigos, y hacemos los preparativos
para partir", precisando que su casa ya había sido inundada
durante pasajes de huracanes en 2004 y 2005.
Después de las Bahamas, “Irene” debería alcanzar el
sábado en la mañana la localidad de Cabo Hatteras, en
Carolina del Norte, donde empezaron las evacuaciones
obligatorias de una zona muy popular por el turismo local en
el verano
boreal.
Si el ciclón no toca tierra en esta zona y se mantiene
sobre aguas calientes podría continuar su trayecto hacia el
norte y azotar el domingo la costa este de Long Island, en
Nueva York, advirtió el NHC.
En el litoral de Carolina del Norte, en las Outer Banks,
una franja de arena de más de 150 km de longitud, las
autoridades comenzaron el miércoles a evacuar a los turistas
y residentes. También se dispuso la evacuación de las islas
Ocracoke y Hatteras.
"Esto podría ser un huracán mayor, por lo cual tomamos
esto muy en serio", explicó la gobernadora de Carolina del
Norte, Bev Perdue.
Según el director del NHC, Bill Read, la
trayectoria de Irene aún permanece incierta, pero "el
centro exacto del huracán podría estar cerca de las costas
el sábado y eventualmente amenazar a Nueva Inglaterra
(noreste del país) y Long Island", indicó.
El jefe de la Agencia estadunidense para situaciones de
emergencia, Craig Fugate, dijo que "este será un gran
huracán. Que no toque una zona no quiere decir que no
produzca daños sobre las costas más al norte", advirtió.
Según el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, el
presidente Barack Obama ha sido informado el miércoles sobre
la evolución de Irene en su lugar de vacaciones, en la isla
Martha's Vineyard, en Massachusetts (noreste), un sitio que
podría encontrarse en la trayectoria del huracán dentro de
algunos días.
Hasta el momento, “Irene” ha dejado dos muertos, uno en
República Dominicana y otra en el
territorio de Puerto Rico. Además, una persona fue
reportada como desaparecida en República Dominicana. Fuente