GINEBRA (EFE) — Al menos 26 niños
murieron a causa de disparos y otros tipos de municipios entre
el 18 de febrero y el 28 de marzo en Yemen, lo que lo convierte
en el país árabe donde ha fallecido el mayor número de menores
en protestas, aseguró este martes el Fondo Nacional de las
Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Un total de "36
niños resultaron heridos por municiones de guerra, 47
sufrieron violencia física durante las protestas, lo que incluye
algunos golpeados con palos o piedras, y 663 fueron expuestos a
gases lacrimógenos", detalló Marixie Mercado, vocero de la
Unicef.
Si se cuenta a los niños que
murieron durante la explosión de una fábrica de armamento
ocupada por un grupo armado en Yaar, a finales de marzo, el
número de menores muertos sube a 41.
Yemen es el país más pobre del
Medio Oriente y está inmerso en una ola de protestas desde el
pasado 27 de enero para exigir la salida del presidente Ali
Abdalá Saleh, quien se mantiene el poder desde 1978.
Unicef considera que
la represión que ejerce el
gobierno contra los manifestantes inflige más sufrimiento
a los niños. "Reiteramos nuestro llamamiento a todas las partes
para que mantengan a los niños fuera de peligro y que los
protejan a toda costa", dijo Mercado.
El fin de semana, miles de
mujeres salieron a las calles en varias ciudades de Yemen en
protesta por las declaraciones del presidente, Saleh, quien les
recomendó quedarse en casa y no participar en las
manifestaciones, donde, contrario a lo que ordena la norma
cultural, se mezclan con hombres que no son de su familia, según
el mandatario.
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