La
medida cautelar la ha adoptado este domingo el juez del
Tribunal Unitario de Justicia para Adolescentes del sureño
estado de Morelos, que ha dado
60 días de plazo a la fiscalía y a la defensa del menor para que
aporten pruebas, informan varios periódicos mexicanos
en sus ediciones digitales.
El menor
compareció durante varias horas
en un juzgado de la ciudad de Cuernavaca, de donde salió
fuertemente protegido por la Policía y con la cabeza tapada para
evitar ser fotografiado por los periodistas que aguardaban en
las inmediaciones de la sede judicial.
El Ministerio Público local acusó
a Jiménez Lugo de cometer los
delitos de homicidio doloso, violación a la Ley Federal
de Delincuencia Organizada, posesión de arma de uso exclusivo
del Ejército, Armada y Fuerza Aérea y posesión de narcóticos con
fines de transporte, según el diario
Reforma.
El juez Armando David Prieto
Limón, que lleva el caso del menor, aseguró que la detención de
El Ponchis fue legal y que,
una vez que las partes presenten sus pruebas, se podrá abrir
juicio oral en su contra.
El joven fue arrestado este
jueves, tras varias semanas de
búsqueda en el estado de Morelos, junto a dos de sus
hermanas en un aeropuerto desde el que pretendía viajar a
Estados Unidos.
Tras su detención,
El Ponchis reconoció su participación en algunos
asesinatos, aunque aseguró que
lo hizo obligado por un narcotraficante apodado
El Negro, que pertenece al
Cartel del Pacífico Sur (CPS).
"He matado a cuatro personas, las
degollaba. Sentía feo al hacerlo. Me obligaban. Que si no lo
hacía que me iban a matar. Yo
nada más los degollé, pero nunca fui a colgarlos a los
puentes, nunca", expresó el menor, citado por
Reforma.
"(A los 11 años) me levantaron,
me dijeron que me iban a matar", contó Jiménez Lugo, quien dijo
que su intención era la de ir a
San Diego para encontrarse con su madrastra, quien le
envió el dinero para realizar el viaje junto con una de sus
hermanas, que al parecer era la encargada de transportar los
cadáveres, según la fuente.
La persecución del menor comenzó en octubre
pasado después de que militares
detuvieran a parte de una banda de delincuentes, uno de los
cuales confesó que el más sanguinario era
El Ponchis, a quien los
soldados dejaron ir porque se trataba de un menor, según
versiones periodísticas.
El
Cartel del Pacífico Sur
opera en Morelos, un
estado vecino de la capital mexicana que ha sido sacudido por la
violencia desatada entre grupos antagónicos de narcotraficantes
y ha sido escenario de violentos choques entre criminales y
militares, como el ocurrido en diciembre pasado cuando fue
abatido a tiros el capo Arturo Beltrán Leyva,
El jefe de jefes.