Marioli estudia
literatura inglesa en la Universidad de Texas, en Brownsville, y se
gradúa este diciembre. Le gusta el arte, la historia, la metafísica
y todo aquello para purificar la mente.
Cuando iniciaba la escuela se
embarazó y decidió tener a su bebé, del que dice es el más
inteligente. Ella se siente muy orgullosa de su pequeño.
Por supuesto que le costó muchísimo
trabajo y perseverancia, ya que en momentos se encontró sola, sin
empleo y lo más difícil era buscar tiempo para estudiar e ir a la
escuela sin descuidar a su bebé.
En esta entrevista, Mariloli nos
cuenta cómo le hizo en una situación difícil y cómo hasta ahora,
nunca ha dejado de luchar.
Cuando te enfrentaste a la realidad
que vive una madre soltera, ¿qué sentimiento te impulsó a seguir
adelante, y qué pensamiento era el que más te atemorizaba?
El sentimiento que me impulsaba era
la pasión que siento por la vida y mi sentido de la responsabilidad.
Lo que más me atemorizaba era fallarle a mi hijo como madre.
¿Qué es lo más difícil que has tenido
que superar al verte sola con tu bebé?
Aceptar la impotencia de no poder ser
la mamá que me hubiera gustado ser: una mamá con estabilidad
profesional y económica, sobre todo, con más tiempo para dedicarle a
mi hijo.
¿Recibiste el apoyo esperado de las
personas allegadas a ti?
No en un 100%. El periodo de embarazo
fue duro, pero ayudó a que mis padres aceptaran la situación. Mi
padre se sintió obligado a ayudarme al verme sola. Pero fue el
gobierno, el cual cubrió mis gastos médicos, los del bebé y nos
proporcionó comida y vivienda.
¿Qué fue lo que te motivó a tener a
tu bebé?
Sentí que era el destino (yo no tengo
nada contra el aborto), simplemente sentí que este niño debía nacer.
¿Qué es lo que más haces con tu hijo?
Leer, ver películas, ir a sus
prácticas de soccer. Realmente no tengo vida social, todo mi tiempo
libre es para él.
Según tu experiencia, ¿consideras que
las madres solteras hoy en día, sufren algún tipo de discriminación?
Pierdes amistades y la gente te
juzga, dicen que eres fácil y creen que no vas a salir del hoyo. Es
un estereotipo muy presente hacia una madre soltera.
¿Cómo maneja tu hijo la ausencia de
una figura paterna?
Aún no se ha llenado ese hueco, pero
lo ha suplido con el cariño de su abuelo, su tío y amigos cercanos.
¿Qué sentimientos sobre la familia
cambiaron con la llegada de tu bebé?
Creo que empiezas a dar el valor a lo
que es tener una familia unida. Lo que llena a un ser humano es el
tener a sus padre juntos, pero en una familia ideal donde se aman,
se respetan y protegen a los hijos.
Qué consejo das a las jóvenes que se
encuentran en tu misma situación y están pasando por un momento
duro?
Primero, que sepan que ese niño
depende totalmente de ellas, y no sólo económicamente sino también
emocionalmente. Que se den cuenta que ellas serán el sol en la vida
de sus hijos, no se pueden dejar derrotar por la frustración, sino
que le muestren a su hijo un ser humano realizado para que ellos
reflejen en un futuro la fortaleza y perseverancia de su madre.
¿Cuál es ahora tu perspectiva en las
relaciones amorosas?
Ahora valoro a los hombres por su
filosofía de vida y por sus sentimientos y sobre todo, por su
opinión sobre la institución que llamamos familia. Esto es mas
importante para mí que su apariencia.
¿Cuáles son tus metas personales?
Principalmente tener un trabajo que
me dé estabilidad económica, un trabajo por el cual no sacrifique
las tardes con mi hijo.
¿Qué te ha enseñado tu hijo sobre la
vida?
A estar nuevamente en contacto con la
belleza de la vida y la naturaleza, a emocionarme por ver un
atardecer o por ver a dos gatitos jugar. Simplemente, ver las cosas
bellas y no perderme en el mundo tan complicado que los adultos
hemos creado. Con tu hijo puedes transportarte a un mundo puramente
inocente, donde todo es nuevo, todo es bello y reina la paz.
Ánimo mujeres! Que el ejemplo de esta
chava nos recuerde lo importante que es confiar en nosotras mismas.
No importa lo difícil, lo desalentador o lo negro que se vea el
panorama, al final, nuestra perseverancia y nuestro trabajo, serán
recompensados.