¿QUÉ ES LA
CIRCUNSICIÓN?
La circuncisión es la eliminación
quirúrgica de un "capuchón" o pliegue de piel llamado prepucio, que
recubre la cabeza del pene (glande). El prepucio tiene funciones
como proteger al glande de la orina, de las rozaduras del pañal o de
la ropa, y de los posibles rasguños o heridas que pudieran
producirse. Gracias a este "capuchón", la cabeza del pene está
constantemente humedecida.
Además se sabe que justo en el
prepucio se localizan terminaciones nerviosas altamente
especializadas en favorecer el placer sexual. Asimismo, hay
evidencia de que el prepucio pudiera tener alguna función
inmunológica por la presencia de células de Langerhans (células
especializadas del sistema inmunológico) y por la existencia de
Lysozyme (enzima que destruye paredes de células bacterianas que
existe también en las lágrimas y la leche).
La historia
Durante cientos de años se ha practicado la circuncisión como
resultado de una gran cantidad de factores religiosos, sociales,
médicos, de salud, de identidad de grupo, etc. De hecho, ya desde el
siglo I D.C. algunos filósofos mostraban preferencia por la
circuncisión, argumentando el factor higiene. Por mucho tiempo se ha
relacionado a los no circuncidados con la falta de limpieza y el mal
olor en los genitales, lo cual es inaceptable, pues sólo bastaría el
baño diario para evitarlo, tal como se necesita hacer para evitar el
mal olor en axilas o pies.
En la época victoriana se creía que al efectuar la circuncisión se
evitaba la masturbación, a la cual se le atribuían enfermedades
físicas y mentales. Por supuesto que con el tiempo se desmintió
dicha barbaridad, pues la masturbación se realiza con éxito de
cualquier manera.
Definitivamente uno de los factores más importantes que influyen en
esta decisión es el religioso-cultural, cuyo principal exponente es
el pueblo judío. Sus raíces son profundas -independientemente del
lugar donde habiten- y su supervivencia a lo largo de la historia,
en gran medida se debe a que han transmitido toda su herencia
cultural. En este contexto, la circuncisión forma parte de los ritos
religiosos más preciados que tienen origen en el Torá. Sin embargo,
éste se opone a causar daño y dolor a cualquier ser viviente, y dado
que ésta provoca dolor, gradualmente ha disminuido la práctica de
este rito: "Brit Mila" (pacto de circuncisión).
Factor salud
También es muy importante el factor médico. La creencia de que la
circuncisión tiene muchos beneficios se ha debilitado con la
aparición de investigaciones cuyos resultados muestran que si bien
pueden presentarse algunas infecciones de las vías urinarias en los
que no tienen hecha la circuncisión, éstas se pueden curar
fácilmente sin dejar secuelas. Además, las mismas infecciones se
presentan en casi el mismo porcentaje de circuncidados.
Tampoco se ha encontrado ninguna evidencia de que la circuncisión
disminuya la formación de cáncer en el pene. Ésta tiene más que ver
con quienes contraen el virus del papiloma humano y/o fuman mucho.
Se ha dicho que la circuncisión reduce el riesgo de contraer sida,
ya que algunos estudios mostraron resultados positivos. Sin embargo,
otras pruebas lo negaron argumentando que esta correlación tiene más
que ver con las circunstancias étnicas y socioeconómicas de los
diferentes grupos raciales.
Las inquietudes
Otra pregunta recurrente y que preocupa en gran medida a los padres
de un bebé, es si la circuncisión duele, pues por mucho tiempo
erróneamente se creyó que los recién nacidos tienen poca
sensibilidad.
La respuesta es que sí es dolorosa, y dado que generalmente se
realiza sin anestesia (hasta ahora no hay anestesia segura ni
eficaz), es dolorosa. De hecho, esto ha sensibilizado a un gran
número de médicos, ya que uno de sus principales preceptos éticos es
no lastimar.
Los cuidados
Por supuesto que para quien no está circuncidado el baño diario es
suficiente para asear el pene. Es importante mencionar que no se
debe retraer el prepucio para limpiarlo internamente, ya que esta
acción se realiza por si sola. Esta especie de secreción blanca y
cremosa localizada bajo el prepucio se llama esmegma y es la
encargada de mantener el pene limpio y saludable gracias a sus
propiedades antibacteriales y antivirales.
Los padres deben tener mucho cuidado de no retraer el prepucio del
bebé al asearlo, y conforme vaya creciendo educarlo en este sentido.
También se debe vigilar que no se le retraiga cuando se le practique
algún examen físico, pues todavía hay mucha ignorancia al respecto.
En contraste, el pene que ha sido circuncidado requiere mayores
cuidados, sobre todo durante los días que tarda la herida en
cicatrizar (10 aproximadamente). Durante este período, los padres
deben revisar constantemente el pene, tener cuidado al hacer los
cambios de pañal, retirar delicadamente las pequeñas formaciones de
piel que pudieran presentarse y aplicar petrolato para mantener el
área suave y sin rozaduras.
Como hemos visto, hacer o no la circuncisión depende de un gran
número de factores, aunque en buena medida esta práctica se hace por
los antecedentes religiosos y culturales de las sociedades. Lo que
sí es definitivo, es la necesidad de que ustedes -como responsables
de sus hijos-, tomen esta importante decisión basados en información
fidedigna, imparcial y segura, de tal forma que sea lo más
conveniente para la vida del bebé y del futuro hombre.

ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

|
|