¿Sabes lo que estás haciendo cuando negocias tu sueldo con tu
empleador? ¿Tienes alguna idea de lo que realmente vales?
¿Cómo descubro mi
verdadero valor?
Para ser un buen negociador de tu sueldo, debes saber lo que
sería un buen trato. Primero, investiga tu valor en el mercado. Mira
a los reclutadores, competidores y las publicaciones que presenten
los rangos salariales para tener una mejor idea de lo que ganan
otras personas en un puesto similar al que buscas.
El networking (redes de contactos) es la clave para tener
información fresca. No hay mejor manera de medir tus parámetros de
negociación que el contactar a profesionales de campos similares al
tuyo. Identifica a las personas que tienen el cargo en el que estás
o que quieres. Asiste a reuniones de asociaciones de profesionistas
o a ferias o congresos y conéctate con otros buscadores de empleo en
línea para comparar deberes, responsabilidades, número de empleados
a cargo, etc., de puestos similares. Investiga las oportunidades
para candidatos con tu perfil de habilidades en diferentes empresas,
así como en sectores e incluso industrias.
Al hacer networking, no preguntes a la gente cuánto ganan
esperando una respuesta civilizada. En su lugar, pregunta
“¿Consideras adecuado este rango de sueldo para esta clase de
trabajo en esta empresa?”. Existe la posibilidad de que respondan:
“¡Wow!,
¿Dónde trabajas y cómo puedo entrar ahí?”, o la otra: “Bueno, parece
un poco bajo para alguien con tu experiencia y nivel de
responsabilidad”. Al reunir los comentarios recibidos con la
información salarial previamente identificada, tendrás una mejor
idea de cómo expresar tus ambiciones económicas.
¿Cuánto para
pedirlo?
Muchas compañías tienen estructuras salariales dentro de su
organización. Cada una tiene un rango de sueldo establecido para un
determinado puesto. Si tienes un objetivo salarial dentro de un
rango realista, podrás negociar desde una postura más fuerte.
Reglas para
negociar tu sueldo.
·
No seas demasiado ambicioso. Busca llegar a un acuerdo
ganar-ganar con tu nuevo empleador. Esta actitud cimienta buenas
relaciones para ti y el entrevistador, así además te puedes salvar
de perder la oferta si te empeñas en mantenerte en el punto máximo.
·
Cuando un empleador pregunta por tus ambiciones salariales en
la solicitud de empleo, significa que puedes negociar. Si te piden
que menciones tu sueldo actual, es válido omitirlo y responder que
prefieres discutirlo durante la entrevista.
·
Nunca comiences tú la discusión sobre el sueldo durante la
entrevista. Espera a que el entrevistador saque el tema, incluso si
éste no sale a relucir sino hasta la segunda entrevista.
·
Evita comparaciones explícitas con tu sueldo actual (o el
último). Estás negociando las fortalezas que tienes para cubrir un
nuevo cargo, no un aumento de tu sueldo anterior.
·
Siempre asume que la oferta es negociable.
·
Nunca aceptes una oferta en la entrevista. Expresa tu fuerte
interés, pero deja claro que siempre evalúas las decisiones
importantes cuidadosamente.
Discute las prestaciones separadamente del sueldo. Entre las
prestaciones la empresa te puede ofrecer seguro, capacitación,
compensaciones, gastos de reubicación, bonos, etc.