Cada vez más estudios
indican que el uso generalizado de los mensajes de texto, correo
electrónico y las redes sociales tiene beneficios sociales. Estos
estudios disputan la imagen de los jóvenes sentados solos frente a
su computadora o siendo acosados en Internet.
Varias investigaciones
recientes han revelado que la comunicación digital puede llevar a
más o mejores amistades en línea y fuera de Internet, mayor
franqueza, más rápida intimidad en las relaciones y creciente
sentimiento de pertenencia, además de las ventajas prácticas como
ampliar el círculo de contactos.
En general, la tecnología
parece mejorar las relaciones en el mundo real, dice Nancy Baym,
profesora de Estudios de Comunicación en la Universidad de Kansas en
Lawrence. Una razón es que la gente utiliza la comunicación digital
en un principio para interactuar con personas que son cercanas fuera
de Internet, no con extraños. La comunicación estrecha los vínculos
entre ellos, descubrieron la Dra. Baym y sus colegas en un estudio
publicado en la revista Information, Communication & Society en
2009.
Algunos estudios muestran
que esta forma de relacionarse en Internet podría ayudar en
particular a la gente tímida o ansiosa en entornos sociales. Estos
investigadores se centraron en el impacto psicológico de una
intensiva comunicación social en Internet, no en la función que
tiene en las reuniones públicas.
En un estudio de la
Universidad de Nueva York, los estudiantes se calificaron a sí
mismos como socialmente ansiosos o no ansiosos, los participantes
fueron asignados al azar a interactuar en grupos de tres de
personas, tanto en persona o en una sala de chat por Internet. Los
estudiantes ansiosos informaron de mayor timidez e incomodidad que
los no ansiosos en los grupos cara a cara. En la sala de chat, sin
embargo, dijeron que se sintieron menos timidez, más cómodos y mejor
aceptados por sus pares.
En un estudio de
seguimiento, los investigadores dividieron de nuevo al azar a
estudiantes con baja y alta ansiedad en grupos de cuatro personas
para que interactuasen de nuevo en la sala de chat y cara a cara.
Los participantes socialmente ansiosos tenían más probabilidad de
tomar decisiones y liderar el grupo cuando estaban en la sala de
chat que cara a cara con otras personas. Otros miembros del grupo
dijeron que los participantes ansiosos les resultaban más agradables
y extrovertidos cuando la relación ocurría en línea. Cara a cara,
los participantes no ansiosos eran considerados los líderes.
La comunicación frecuente
en Internet podría servir para practicar las interacciones sociales
en persona, según Larry Rosen, profesor de Psicología de la
Universidad del Estado de California en Domínguez Hills.
El Dr. Rosen y su equipo
tenían especial curiosidad sobre la empatía, porque muy
frecuentemente se comunica de forma no verbal a través de las
expresiones de la cara y el leguaje corporal. De manera informal,
los investigadores escanearon docenas de perfiles en Facebook, en
busca de comentarios que hacían personas y las respuestas a ellos
que parecían mostrar comprensión de los sentimientos del autor
original del comentario, como mensajes de apoyo a un amigo que decía
que su madre sería operada al día siguiente.
Estos mensajes sugirieron
que la empatía en verdad se podía reconocer y comunicar a través del
lenguaje escrito y en Internet. Esto inspiró a los investigadores a
estudiar cómo la misma circunstancia afecta la expresión de empatía
en la vida real.
En un estudio presentado a
principios de este mes en la conferencia anual de la Asociación
Psicológica Estadounidense (APA, por sus siglas en inglés) en
Washington, se preguntó a 1.283 personas de 18 a 30 años en una
serie de cuestionarios cuánto tiempo pasaban en Internet, y el grado
de empatía con los amigos en línea y fuera de Internet.
A partir de las
respuestas, se descubrió que cuánto más tiempo pasaban los
estudiantes en Facebook, más empatía tenían en Internet y fuera de
la Red.
Como sucede en cualquier
investigación reciente, estos hallazgos preliminares deben ser
repetidos en estudios futuros, especialmente porque los datos
entregados voluntariamente pueden modificarse si los participantes
recuerdan erróneamente sus sentimientos.
Por otra parte, algunos de
los aspectos negativos de la comunicación en línea podrían no estar
tan extendidos como
se teme, según investigaciones. Aunque el abuso, o matoneo en línea
es una preocupación, el matoneo en persona es mucho más común.
En un estudio de 3.777
adolescentes, casi 45% de ellos informaron de algún grado de acoso
escolar en el pasado año. De éstos, casi 40% dijo que fue en
persona. Menos del 20% indicó que había ocurrido –solamente o además
de otros métodos de acoso– en línea, por teléfono o mensaje de
texto, dice Michele Ybarra, presidenta del grupo de investigación
sin ánimo de lucro Internet Solutions for Kids Inc., que hizo el
sondeo. Además, dos tercios de los niños que dicen haber sufrido
acoso escolar en línea dijeron que no les resultó molesto, según un
nuevo estudio de la Dra. Ybarra que espera será publicado pronto en
la revista Pediatrics.
Y los jóvenes todavía
tienen mucha más probabilidad de ver imágenes con contenido sexual o
violencia en la televisión que en línea, dice Ybarra.