Fantasmas, voces, espíritus,
ovnis... La lista de
fenómenos paranormales es tan larga como incomprensible.
Lo curioso es cómo algunas personas pasan de una simple
creencia a la devoción ciega que incluso ha provocado suicidios
masivos.
¿Qué hace que alguna vez caigamos en la tentación de lo
paranormal?
El psicólogo e historiador de la Claremont Graduate University,
y fundador de la revista Skeptics, Michael Shermer, escribió el
libro Por qué la gente cree en
cosas raras y su conclusión no es muy complicada:
La gente lista cree cosas raras porque es hábil
en defender creencias a las que ha llegado por razones
tontas... La mayoría la mayor parte del tiempo, llegamos a
nuestras creencias por una variedad de razones que tienen
poco que ver con la evidencia empírica y el razonamiento
lógico”.
Es decir, en muchas ocasiones, nos dicen o nos encontramos
con algún evento “extraño”
y nos convencemos de su autenticidad sin antes comprobarlo.
No estamos acostumbrados a
aplicar el método científico (observación,
inducción, hipótesis, comprobación, demostración y tesis) en
la vida diaria.
A ese fenómeno se le conoce como sesgo de confirmación, y se
refiere a una investigación tendenciosa o preconcebida que,
incluso antes de hacerla, se está seguro que comprobará la
creencia.
Sus resultados son dudosos y se les denomina como errores de
interpretación. Shermer cree que tal forma de asimilar
ciertos aspectos y creencias se debe a que, desde las escuelas,
la ciencia no se enseña correctamente:
La clave aquí es enseñar cómo opera la
ciencia, y no sólo qué se ha descubierto con ella”,
explica el especialista.
En 1992, paralelo al surgimiento de la revista Skeptic de
Michael Shermer, un grupo de científicos que se reunía al sur
de California decide fundar la Skeptics Society o Sociedad
Escéptica, cuyo director es el mismo Shermer (también
columnista de la publicación Scientific American).
Entre sus objetivos principales se encuentra la
divulgación del método
científico para demostrar cualquier suceso de la naturaleza,
con lo cual, también se derrumban constantemente ciertos
pensamientos que aseguran la existencia de fenómenos
paranormales, como los serían desde fantasmas, espíritus o
apariciones milagrosas, hasta cuestiones de avistamientos de
Objetos Voladores No Identificados (Onvis).
Entre sus miembros se encuentran desde científicos,
historiadores, médicos hasta público en general, interesados
en la ciencia y convencidos de que las supersticiones, las
leyendas humanas, la percepción extrasensorial, y hasta
teorías de conspiraciones
(incluyendo aquellas que giran en torno a los acontecimientos
del 9/11), tienen una explicación lógica y
demostrable con los pasos del método científico.
Esta Sociedad Escéptica
redactó un
Manifiesto Escéptico, que habla de la historia y los
límites del escepticismo, así como una descripción del
pensamiento racional y el (al parecer) eterno debate entre la
creencia y la ciencia.
Una de sus últimas batallas ha sido en contra de la corriente
del Diseño Inteligente, que se opone a la Teoría de la
Evolución de Darwin y las discusiones acerca de los orígenes
del Sida, de las que derivan las hipótesis de que tal
enfermedad no existe. Fuente