Las conclusiones del reporte puntualizaron que la
ingestión regular de este
medicamento pude causar daños en el
hígado, en los riñones y en el cerebro, lo que podría
llegar a ser fatal.
Kenneth Simpson, doctor y autor del estudio, explicó que el
problema es lo que definió como una
sobredosis escalonada. Esta ocurre de una forma acumulativa
cuando ante un malestar los pacientes toman reiteradamente
cantidades mayores a las dosis recomendadas del fármaco.
Evelyn Cruz, farmacéutica costarricense, señaló que el problema
se da cuando la persona toma dos, tres o más pastillas de una sola
vez pensando que no le va pasar nada, debido que las consecuencias
no son inmediatas.
"El hígado funciona como un filtro y selecciona lo que necesita;
en muchos casos, los excedentes del fármaco se acumulan y permanecen
a lo largo del tiempo sin ser eliminados por el organismo y es donde
surgen las lesiones en el hígado e incluso el riñón", explicó.

Riesgo real
Estas sobredosis de
acetaminofén
no son ajenas en la región. En Costa Rica el Centro Nacional de
Control de Intoxicaciones del Hospital de Niños (HNN) destacó que la
ingestión de
acetaminofén
es la causa número uno de consultas por sospecha de intoxicación con
487 casos en el 2010, dijo Orlando Urroz, subdirector del HNN.
Urroz y Cruz aclararon que el problema se genera cuando a un niño
con fiebre se le suministra el medicamento y al no tener un efecto
inmediato se le dan dosis adicionales para acelerar el proceso.
Recomendaciones
Carolina Sánchez, médica general del Hospital México, indicó que
es difícil detectar cuándo un paciente presenta una sobredosis de
acetaminofén.
Para saberlo, se le realizan exámenes de tóxicos en la orina y de
niveles de
acetaminofén
en la sangre.
El estudio revela que si se trata de una sobredosis única, la
muestra de sangre lo dirá. En cambio si es una sobredosis
escalonada, la muestra de sangre no evidenciará altos niveles de
paracetamol.
Cruz puntualizó que el medicamento por sí solo es muy bueno
debido a sus facultades analgésicas (alivia
dolor)
y antipiréticas (disminuye la fiebre). No obstante, recomendó seguir
siempre las dosis terapéuticas.
"Ningún medicamento es inocuo (que no hace daño) y puede causar
lesiones importantes cuando se excede la dosis indicada" aseguró
Urroz.