Quien piense que el coito es lo mejor
del
sexo esta en un error, dicen que cuando se hace el amor todo
inicia con el primer beso, y es que hay que tomar en cuenta los
labios no sólo son un adorno de la boca, sino también son un músculo
que ayuda a descubrir los placeres del
sexo.
Es importante resaltar que los besos,
son la excusa perfecta para conocer lo que le gusta a tu pareja, ese
paseo de ida y vuelta por la anatomía femenina o masculina es un
viaje lleno de emociones, y descubrimientos que te convertirán en un
explorador de las artes amatorias.
Un beso siempre abrirá las puertas
del
placer, la excitación y sobre todo serán el cómplice perfecto
para explorar los lugares más recónditos de la pareja; de hecho,
hay una teoría que dice que las personas con lóbulos similares se
atraen inconscientemente.
Los sitios
nosotras.com y
sexologias.com te dan algunos consejos para llevar al éxtasis a
tu pareja a la hora de
besarla.
Besar la oreja.
Lamer, mordisquear, chupar el lóbulo de la oreja es algo muy
excitante, si bien es cierto que hay personas a las que esto no les
causa ninguna sensación, hay otras que se derriten a la hora de
explorar esta parte del cuerpo.
Puedes iniciar con
besos pequeños para después darle paso a tu lengua para que
recorra el contorno de la oreja hasta que entre directamente al oído
y se posesione del él.
Besar el
ombligo.
Un lugar que muchas veces olvidamos, pero que es una
de las zonas más sensibles, y que causan más
excitación cuando es besado. Este pequeño oasis de placer, puede
desatar la lujuria en tu pareja.
Por eso es recomendable acariciarlo y
lamerlo con la parte plana de la legua, usando amplias caricias,
barriendo en sentido contrario alrededor del ombligo y en círculos.
Pero si tu intención es llevar a tu pareja al séptimo cielo agárrala
bien de las nalgas mientras mueves la punta de la lengua alrededor y
sobre el ombligo la sensación que le causaras a tu
pareja será indescriptible
Besar los
genitales.
Qué sería del
sexo sin esta práctica tan disfrutable. Si bien es cierto el
placer en muchas ocasiones suele ser mayor para quien lo recibe,
también, puede convertirse en un jugueteo para quien lo hace, y es
que besar un pene o una vagina no es cualquier cosa; hay que saber
encontrar el punto exacto para que la experiencia sea inolvidable.
Y esto se logra besando poco a poco
los
órganos genitales, besando los muslos que rodean estas
zonas, para después enfrascarse en un lengüeteo lento que
termine en un jugueteo de besos y lamidas frenéticas que lleven a la
pareja a fundirse en un
orgasmo.
Fuente
