Ross Borden es un periodista de
viajes nacido en San Francisco que, entre otras cosas,
vivió por un tiempo en Buenos Aires. Con miles de millas acumuladas
alrededor del mundo publica regularmente sus historias itinerantes
en el sitio matadornetwork.com.
El cronista escribió diez
recomendaciones para evitar ser
robado durante el
viaje. Y no se refiere a estafas de operadores ni a
souvenirs demasiado caros, sino
a robos clásicos, arrebatos, asaltos, emboscadas y atracos.
Entre cuestiones de puro sentido
común y observaciones concretas de cierta utilidad, los diez
mandamientos de Borden son:
1. No te emborraches.
"Los grandes predadores del planeta siempre han tenido el instinto
natural de oler a la presa débil, herida y enferma", dice el autor.
2. No parezcas rico.
"No esforzarse para parecer un desamparado, pero sí aparentar que no
se tiene mucho".
3. Ojo con los jóvenes.
En el mundo existen bandas juveniles que se dedican a estafar y
robar las bolsas y carteras de señoras. Si un grupo de adolescentes
se me acerca, los ignoró y camino rápido hacia algún lugar bien
iluminado.
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4. Vigila a los que te
vigilan. Que uno sea paranoico no
significa que no lo persigan". Borden está de acuerdo: "Hacer
contacto visual con alguien que te observa puede ser intenso, pero
al final la otra persona se dará cuenta que no serás una presa
fácil".
5. No seas la presa, sé
el león. Los ladrones, explica,
calculan los riesgos. "Si uno se muestra sobrio, alerta y seguro,
probablemente los delincuentes se busquen un blanco más fácil".
6. Convive y forma
parte del entorno. Hay barrios
inseguros en todo el mundo, pero hay zonas en las que es mejor no
visitar o bien unirte al grupo.
7. Guarda las cosas
valiosas donde nadie lo imaginaría.
Los ladrones de hoteles suelen trabajar muy rápido, según Borden; no
tienen tiempo para revisar demasiado y se llevan las maletas grandes
y lo que esté más a mano. Por ejemplo, cuando uno sale del hotel de
noche conviene siempre esconder las computadoras portátiles debajo
de la cama.
8. Escucha a los
locales. "A veces pueden ser sobre
protectores (con buenas intenciones), pero cuando un habitante de la
zona te alerta de que la calle por la que tomaste no es la mejor
para los turistas, suele ser buena idea y prestarle atención."
9. Cuidado con los
taxis. Borden aconseja no tomar taxis
estacionados en las calles y mucho menos subirse a autos de chóferes
que ofrecen sus servicios en las salas de los aeropuertos sin que
este autorizados.
10.
Reconoce cuando las cosas se empiezan a poner mal y sal de
ahí. "Si te parece que un grupo de tipos te mira y habla de
ti, no esperes a comprobar si era sólo tu imaginación."
Fuente