Para el próximo sábado 7 de mayo es
probable que se materialice el quinto incremento a los precios de
las gasolinas y el diesel en México en lo que va del año.
Si usted es de los que hizo un
presupuesto para 2011 en cuanto al consumo de gasolina, le
anticipamos que deberá hacer ajustes importantes a la alza, sobre
todo si sólo usas la gasolina tipo Magna para tu coche, que es la
que más se encarecerá en estos meses.
Esta costará 9.95% más caro en
diciembre próximo en relación al precio que tenía en enero de este
año. En el primer sábado de 2011 amaneció con un valor de 8.84 pesos
por litro y, de seguir la tendencia actual de incrementos en 8
centavos, terminaría en el último mes de este año en 9.72 pesos.
En tanto que la gasolina tipo
Premium, su incremento será del orden de 4.33% más por cada litro ya
que cerraría en 10.58 pesos. Y si tienes algún
automotor con motor a diesel, este costará 9.5% más caro para
diciembre próximo.
El gobierno federal inició un desliz
a la alza en los precios de los
combustibles con el argumento de pretender igualarlos a los
montos con los que se comercializa en otros países y evitar
“distorsiones” en la economía.
También, en su momento argumentó que
no es sano que se les aplique un subsidio, por que sólo se beneficia
a la población de mayores ingresos, que es alrededor de 10% de los
moradores en el país, algo así como 13 millones de personas.
De acuerdo a cifras del sector
petrolero, 30% de la población consume entre 70% y 80% de la
gasolina en México. En las estaciones de
gasolina de todo el país se sirve el equivalente a 800 mil
barriles diarios (Mbd) de gasolina que se cargan automotores de todo
tipo.
“El subsidio (a gasolinas) beneficia
a las familias con mayor poder adquisitivo y es mucho dinero que
bien podría dedicarse a combatir la pobreza o crear
infraestructura”, opina el coordinador de la maestría de Políticas
Públicas de la Universidad Iberoamericana (UIA), César Velázquez
Guadarrama.
Al mismo tiempo, este profesor señala
que el incremento al precio de las
gasolinas es una buena medida para incentivar a que la gente la
use menos con un consiguiente impacto a favor del medio ambiente.
“Al ser tan barata la gente usa más
el coche de lo que debería usar; si fuera más cara pensaríamos dos
veces antes de agarrar el coche para ir a lugares cercanos”,
observó.
Parque vehicular viejo
El bajo precio de los combustibles
también propició otro fenómeno: que la adquisición de lo llamados
autos híbridos no sea tan rentable como sí sucede en Estados Unidos.
“Si la gasolina tuviera su precio
real la gente buscaría comprar este tipo de autos porque el ahorro
sería perceptible y habría un impacto inmediato en el medio ambiente
de las grandes ciudades”, aseguró Velázquez.
La medida no es bien recibida en el
país y nadie sabe a ciencia cierta si colocar a las gasolinas y al
diesel en sus precios reales de mercado tendrá como efecto un menor
uso de los autos.
La única evidencia tangible que hay
es en el caso de la gasolina tipo Premium, misma que pasó de ser
usada por 30% de los consumidores a finales de los 90, ahora sólo
representa entre 5% y 6% de las ventas de combustibles en todo el
país por tener un precio más alto en relación a la Magna.
Sin embargo, la medida no es
consistente con otra realidad que se vive desde 2005 en territorio
mexicano: con la entrada de más de 5 millones de autos con más de 10
años de antigüedad procedentes en su mayoría de parques vehiculares
de desecho de Estados Unidos.
El gobierno federal, bajo una de las
cláusulas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte,
permitió desde agosto de 2005 la entrada de
autos chatarra a México sin ningún control para verificar su
operatividad físico-mecánica, ni mucho menos que cumpliera con
ciertas normas en relación a emisiones de contaminantes para
proteger el medio ambiente. Las marcas automotrices argumentan que
ese fue uno de los factores, previo a la crisis internacional, que
derrumbó las ventas, ya que en el mercado informal se pueden hallar
vehículos utilitarios y
Pick Up procedentes de EU en no más de 30 mil pesos.
Millones de familias optaron por
estos
automóviles sin pleno conocimiento del gasto que implicaría su
uso en cuanto al consumo de gasolina.
Fuente