Los
dirigentes de los partidos de Gobierno y oposición exigieron un
presupuesto de emergencia para financiar las obras de reconstrucción
después de que el primer ministro, Naoto Kan, les llamara a "salvar
el país", dijo la agencia de noticias Kyodo.
El Banco de Japón, que ha estado
tratando impulsar su anémica economía, dijo que pondría todos sus
esfuerzos para asegurar la estabilidad del mercado financiero,
mientras aviones de la Fuerza Aérea volaban por la costa noreste del
país para evaluar los daños del peor seísmo que ha sufrido el país
en 140 años.
El terremoto de magnitud 8,9 provocó el
desplome de la bolsa japonesa y, de paso, llevó a los mercados de
todo el mundo a mínimos de casi seis semanas. Varios aeropuertos,
como el Narita de Tokio, permanecían cerrados y los ferrocarriles no
operaban. Todos los puertos del país estaban cerrados.
El gigante de la electrónica Sony, uno
de los mayores exportadores de la nación, cerró seis fábricas,
informó Kyodo.
"Hay fábricas de coches y
semiconductores en el norte de Japón, por tanto habrá algo de
impacto económico debido al daño a las fábricas", explicó Yasuo
Yamamoto, economista de Mizuho Research Institute en Tokio.
-- Gráficos de áreas afectadas y
reacción del mercado financiero: http://graphics.thomsonreuters.com/11/03/JapanQuake.html
Varios centenares de personas podrían
haber muerto y un número indeterminado resultaron heridas por el
seísmo, según medios, con incendios que se desataron desde la ciudad
de Sendai, en el norte de Japón, hasta Tokio.
Un tsunami de 10 metros de altura
impactó contra el puerto de Sendai en la prefectura de Miyagi,
situado a unos 300 kilómetros al noreste de Tokio.
Miyagi y sus zonas circundantes incluyen
grandes zonas industriales y de manufacturas, con muchas plantas de
químicos y electrónica. Pero los primeros datos del área no eran muy
precisos y no estaba claro si algunas plantas quedaron cerradas
simplemente por falta de electricidad o por daños.
Miyagi, la región más afectada por el
seísmo, representa cerca del 1,7 por ciento del Producto Interior
Bruto (PIB) de Japón, dijo Macquarie Research.
"Hay dos preocupaciones básicas
relativas a la economía. La primera es que el frágil ciclo económico
no está en posición de resistir un trastorno significativo", agregó
Macquarie en una nota."La
segunda es que la combinación de una economía más floja y la tensión
adicional sobre las finanzas públicas pondrá una presión al alza
sobre los rendimientos de los bonos", agregó.
Toyota Motor dijo que había paralizado
la producción en una fábrica de componentes y dos plantas de
ensamblaje en el área, mientras que Nissan, la segunda mayor
automotriz del país, detuvo la actividad en cuatro plantas,
informaron medios.Dos personas
murieron al caerse el techo de una fábrica de Honda Motor en la
prefectura de Tochigi, al norte de Tokio, pero no se conocieron más
detalles. Mitsui Mining y Mitsubishi Material detuvieron las
operaciones de sus fundiciones de zinc y cobre en la región.
TEMORES DEL MERCADO
El terremoto llega en un momento en el
que la tercera economía del mundo estaba mostrando señales de
revivir tras la contracción del último trimestre del año pasado. El
desastre generó perspectivas de que muchas empresas clave sufrirán
daños, al menos en el corto plazo.
El yen cayó un 0,3 por ciento frente al
dólar, antes de recuperarse, mientras que los futuros de acciones
del índice Nikkei se hundieron hasta casi un 5 por ciento.
El desastre también afectó a los
mercados del mundo, con un derrumbe de las empresas de seguros
europeas. Los títulos de reaseguradoras como Swiss, Hannover y
Munich perdían más de un 4 por ciento. Las acciones globales medidas
por el índice MSCI retrocedían un 0,4 por ciento hasta su menor
nivel desde finales de enero.
El seísmo se sintió poco antes de que la
bolsa de Tokio cerrara, por lo que los precios no incorporaron
completamente la dimensión del desastre.
"Las acciones probablemente caerán el
lunes, especialmente en aquellas compañías que tienen fábricas en
las áreas afectadas, pero al final la corriente vendedora
probablemente será corta", comentó Mitsuhsige Akino, administrador
de fondos de Ichiyoshi Investment Management.
Los futuros de bonos se dispararon por
el miedo a que los daños generalizados pongan mayor presión sobre la
economía, mientras que los contratos de oro en el mercado de
materias primas de Tokio para entrega en febrero de 2012 subían
levemente."Todavía no sabemos
la escala total del daño, pero considerando lo que ocurrió después
del terremoto en Kobe, esto ciertamente llevará al Gobierno a
aprobar un presupuesto de emergencia. Podemos esperar que el consumo
caiga. Esto podría reducir temporalmente el PIB", agregó Yamamoto.
Dado que los tipos de interés de Japón
están cerca de cero, según los analistas, el banco central y el
Gobierno tienen pocas opciones para actuar, aunque inyectarían más
dinero a la economía, pese al riesgo de abultar aún más el enorme
déficit fiscal."Es difícil
calcular la magnitud del daño, pero parece devastador para la
economía del norte de Japón. El Gobierno debe actuar rápidamente
para anunciar paquetes de ayuda y el banco central debe inyectar más
dinero en la economía", afirmó Tsutomu Yamada, analista de mercado
de Kabu.com Securities.