“El
Chapo tiene un
imperio criminal vasto y se ha convertido en el mayor
narcotraficante de todos los tiempos”, dijo el oficial en una
entrevista con la revista estadounidense
Forbes.
“Es el
padrino del mundo de las
drogas”, agregó el funcionario, que viaja a México con
regularidad y pidió no ser identificado por razones de
seguridad.
Guzmán, de 54 años, es líder del
cártel de Sinaloa, considerado una de las
organizaciones criminales más fuertes de México. Originario del
municipio sinaloense de Badiraguato, desde 2001 es el
delincuente más buscado por las autoridades mexicanas, luego de
su escape del penal de Puente
Grande, en el estado occidental de Jalisco.
También es perseguido por el
gobierno de Estados Unidos,
que lo acusa de introducir varias toneladas de drogas al país y
lavado de dinero. Washington ofrece una recompensa de
cinco millones de dólares
por información que conduzca a su captura.
El alto funcionario de la DEA
señaló que el poder del
Chapo incluso ha superado al del capo colombiano
Pablo Escobar, líder
del cártel de Medellín
que en la década de 1980 puso en jaque a las autoridades de la
nación, hasta su muerte a principios de los 90 en un operativo
de las fuerzas de seguridad.
“El negocio de Pablo en Colombia
se basaba en la exportación de cocaína”, dijo. “Con
El Chapo, él no sólo tiene la importación de cocaína,
sino de marihuana, heroína y metanfetaminas, y las está
exportando no sólo a Estados Unidos, sino a Asia y Europa”.
“El
Chapo se va a volver más fuerte si no es arrestado en el
siguiente año y medio”, advirtió el oficial.
Cálculos de la revista
Forbes estiman que la
fortuna de Guzmán asciende a
1,000 millones de dólares, una cantidad suficiente para
colocarlo en la lista de los millonarios del mundo.
La red del capo —conformada por
unas 3,000 empresas
capaces de
lavar dinero, según algunas versiones periodísticas— se ha
extendido hasta Australia,
donde reportes de las autoridades manifiestan preocupación por
el aumento de los embarques de cocaína que llegan al país.
Consultamos a la
Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP)
y a la Procuraduría General de la República (PGR)
para conocer su postura sobre los señalamientos del funcionario
de la DEA. Ambas dependencias indicaron que no emitirán una
posición al respecto.
En diciembre de 2006, tras asumir
el poder, el presidente Felipe
Calderón inició una ofensiva frontal contra el crimen
organizado, en especial contra los
cárteles del narcotráfico.
Desde entonces, de acuerdo con el
gobierno mexicano, se ha detenido o abatido a 20 de los 37
principales capos del país. Guzmán es uno de los líderes
delictivos que permanecen prófugos.
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