En un nuevo análisis publicado
esta semana en el Journal of the
American Medical Association, los investigadores combinaron
datos de ocho estudios y encontraron que
por cada dos horas adicionales
que la gente pasa pegada al televisor en un día típico,
su riesgo de
desarrollar diabetes tipo 2 aumenta en un 20% y
el de
sufrir de una enfermedad cardiaca aumenta un 15 por ciento.
Y por cada
tres horas adicionales
que los participantes del estudio pasaron frente al televisor,
su riesgo de morir por
cualquier causa durante los estudios respectivos
aumentó 13%, en
promedio.
“Cuando se unen, los resultados
son notablemente consistentes a través de diferentes estudios y
diferentes poblaciones”, dijo a
Health, Frank Hu, médico y profesor de nutrición y
epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Harvard, en
Boston, Massachusetts, quien fue coautor del análisis.
El mayor riesgo de enfermedad
ligado a ver televisión “es
similar a lo que observamos con el colesterol alto, la presión
arterial o el tabaquismo”, dice Stephen Kopecky, médico
cardiólogo y profesor de medicina en la Clínica Mayo en
Rochester, Minnesota, quien no estuvo involucrado en la
investigación. El nuevo análisis
“eleva la importancia del
estilo de vida sedentario” como un factor de riesgo,
comentó.
“(Ver la televisión) no es un
comportamiento bueno para ti no importa en qué momento estés en
la vida, si eres joven o viejo” dice Kopecky.
En todo el mundo,
la gente dedica más tiempo a
este pasatiempo que a cualquier otra actividad, excepto
trabajar y dormir. “Eso es mucho”, dice Hu.
La conexión entre la televisión y
la enfermedad no es un misterio. Ver la televisión consume el
tiempo libre que podría ser dedicado a caminar y a hacer
ejercicio, o incluso a moverse un poco. También ha sido
relacionado con dietas poco saludables, incluyendo
consumir demasiado azúcar, refrescos, alimentos procesados y
botanas; alimentos que, tal vez no por casualidad, se encuentran
a menudo en los comerciales de televisión.
Es más, algunos estudios sugieren
que estar sentado mucho tiempo, más allá de su impacto en los
hábitos alimenticios y el ejercicio,
puede provocar alteraciones del
metabolismo que contribuyen a niveles de colesterol
poco saludables y a la obesidad.
“Este es realmente el
síndrome del 'teleadicto'”,
dijo Hu a Health.com. “Estas
son personas extremamente sedentarias que pasan varias horas en
un sofá viendo la televisión.
Son muy pasivos y su gasto de energía es muy bajo,
incluso en comparación con otras conductas sedentarias, como
sentarse y leer, o estar sentado mientras se conduce un auto”.
Los estudios que Hu y su coautor
examinaron para su
análisis incluyeron a más de 175,000 personas en todo el
mundo y por lo general duraron entre 6 y 10 años, indicó
Health.
Aunque el diseño de cada estudio
fue ligeramente diferente, la mayoría realizó un control de una
larga lista de factores de salud (como el índice de masa
corporal, los niveles de colesterol, y el historial familiar de
enfermedades) en un esfuerzo por determinar el efecto de ver la
televisión.
Al extrapolar sus resultados a
toda la población de Estados Unidos, los investigadores
estimaron que por cada dos horas que los estadounidenses pasan
frente al televisor cada día, existen 176 casos nuevos de
diabetes, 38 muertes
adicionales por enfermedades
del corazón, y 104
muertes adicionales debido a cualquier causa por cada
100,000 habitantes por año, publica
Health.
Los médicos individuales pueden
no percibir un aumento dramático de las enfermedades y muertes
como resultado de ver
televisión en exceso, pero el efecto acumulativo podría
tener un gran impacto en la salud pública en el largo plazo,
dijo Kopecky a Health.com.
“Con el tiempo, vamos a ver una
diferencia”, aseguró.
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