El humor mexicano, sin
duda, es una de las características principales de nuestro país. Son
varias las temáticas que se tocan en la larga lista de chistes
creados por mexicanos.
Con información de yavendras.com,
mis-chistes.org
y
chistesa.com, De10.mx te presenta los mejores 10 chistes de
mexicanos.
1. El infierno mexicano
Llega un alemán al infierno y va en busca del infierno de su país,
lo encuentra y le pregunta a los de la fila:
- ¿Aquí, qué te hacen?
- No pues aquí, primero te acuestan encima de una cama de clavos,
luego te sientas en una silla eléctrica y al último llega el diablo
y te tortura por una hora.
El alemán decepcionado va y se forma en el infierno inglés y
pregunta lo mismo, a lo que le responden describiendo los mismos
castigos que el infierno alemán.
Entonces se percata de una fila interminable en uno de los
infiernos, por lo que se acerca y pregunta:
- ¿Qué infierno es este?
- Es el infierno mexicano
- ¿Y por qué hay tantos formados aquí?
- Lo que pasa es que aquí, los clavos se los robaron, nunca hay
electricidad por falta de pago y pues el diablo llega firma y se va.
2. Selección mexicana.
Está Torrado (en la foto) bañándose, cuando lo ve "El conejo" y
le dice:
- ¿Por qué te bañas antes del partido?
Y le contesta:
- Porque Javier Aguirre me dijo que juegue limpio.
3. El pato
Un mexicano y un americano están discutiendo sobre quién es
el dueño de un pato. Al cabo de un rato de una pelea infructuosa,
dice el mexicano:
- Mira, lo que podemos hacer es una apuesta: aquél de nosotros que
le de la patada más fuerte en los testículos al otro se queda con el
pato.
- Ok, de acuerdo, empieza tú.
El mexicano le pega una patada con toda su fuerza, que hizo que el
americano se doblara del dolor. Pero después de que el extranjero se
recuperó del golpe e iba a darle la patada al mexicano, este le
dice:
- Tú ganas, ten el pato.
4. Perros inteligentes
En una reunión internacional de pastores, tres de ellos discuten
sobre cuánta inteligencia tenían y cómo la aplicaban sus respectivos
perros.
El español dice:
- El perro que yo tengo es de lo más peculiar; al terminar el
trabajo encierra las ovejas y les da comida, además me vigila la
casa con paso marcial durante toda la noche.
El argentino dice:
- El perro que yo tengo sí que es de lo más original: al terminar el
trabajo encierra a las ovejas y les da comida; vigila la casa
durante toda la noche; además, lava la ropa y me blanquea la casa
una vez al año.
El mexicano, con lágrimas en los ojos, replica:
- El perro que yo tenía...
- ¿Qué pasó? - preguntan los otros -
- Se murió electrocutado.
- ¿Fue por un rayo?
- No, arreglándome el televisor.
5. Reciclaje
Un mexicano estaba tranquilamente tomando su desayuno,
cuando un norteamericano, mascando chicle, se sienta a su lado.
El mexicano ignora al extranjero, que no muy contento con eso, trata
de hacerle conversación preguntando:
- Perdón, ¿usted se come todo el pan?
- ¡Por supuesto! - contesta el mexicano -
- Nosotros no - dice el americano -
- Nosotros sólo nos comemos la migaja de adentro del pan y la parte
de afuera la ponemos en un "container", la reciclamos, la
transformamos en harina y la exportamos a México.
El mexicano escucha en silencio, imperturbable. El americano sigue
mascando su chicle e insiste:
- ¿Y ustedes se comen la mermelada con el pan?
- ¡Por supuesto! - contesta nuevamente el mexicano -
- Nosotros no - dice el americano -
- Nosotros en el desayuno comemos fruta fresca, la cáscara y las
semillas las ponemos en un "container", las reciclamos, las
transformamos en mermelada y la exportamos a México.
El mexicano ya un tanto alterado le pregunta:
- ¿Y ustedes qué hacen con los condones después de usarlos?
- ¡Los tiramos a la basura, "of course"
- Bueno, nosotros no - responde el mexicano -
- Después de usarlos los ponemos en un contenedor, los reciclamos,
los transformamos en chicle y los exportamos a los Estados Unidos.
6. ¿Para qué?
Estaba un grupo de turistas gringos recorriendo un poblado rústico
mexicano; en eso uno de ellos ve a un campesino tirado a la sombra
de un árbol descansando. El gringo se le acerca y le busca
conversación:
- Hola amigo, ¿cómo estar tú?
- Muy bien jefe, aquí descansando
- Dígame, ¿por qué usted no trabajar más por sus tierras?
- ¿Y para qué?
- Para tener grandes cosechas y vender más
- ¿Y para qué?
- Así tú poder ganar más dinero y comprar ganado
- ¿Y para qué?
- Con el ganado hacer reproducir y vender y ganar más dinero
- ¿Y para qué?
- Para tener una casa bonita y vivir tranquilo y descansar
- ¿Y qué estoy haciendo?
7. El dinero de los fieles
En una convención de sacerdotes se encontraba un cubano, un
americano y un mexicano.
Se les aproxima una periodista y le pregunta al cubano:
- Padre, ¿usted podría explicarnos qué es lo que hacen en Cuba con
el dinero de los fieles?
- Claro que sí chica. Es muy fácil, pintamos una línea en el piso y
aventamos el dinero al cielo. Lo que caiga adelante de la línea es
para Dios y lo que caiga detrás de la línea es para nosotros.
- Muy bien, y ustedes los americanos, ¿qué hacen con el dinero?
- Nosotros, marcar un círculo en el piso y lo que caer dentro del
círculo ser para Dios y lo que caer afuera, ser para nosotros.
- Finalmente ustedes los mexicanos, ¿qué hacen con el dinero de los
fieles?
- Nosotros somos más justos, aventamos el dinero al cielo y lo que
alcance a agarrar Dios es para él y lo demás es para nosotros.
8. Adán y Eva
Un alemán, un francés, un inglés y un mexicano comentan
sobre un cuadro de Adán y Eva en el paraíso.
El alemán dice:
- Miren qué perfección de cuerpos, ella esbelta y espigada, él con
ese cuerpo atlético, los músculos perfilados... deben de ser
alemanes.
Inmediatamente el francés reaccionó:
- No lo creo, está claro el erotismo que se desprende de ambas
figuras, ella tan femenina, él tan masculino, saben que pronto
llegará la tentación, deben de ser franceses.
Moviendo negativamente la cabeza el inglés comenta:
- Para nada, noten la serenidad de sus rostros, la delicadeza de la
pose, la sobriedad del gesto, sólo pueden ser ingleses.
Después de unos segundos más de contemplación el mexicano exclama:
- ¡No estoy de acuerdo! Miren bien, no tienen ropa, no tienen
zapatos, no tienen casa, sólo tienen una triste manzana para comer,
no protestan y todavía piensan que están en el paraíso.
- ¡Esos dos sólo pueden ser mexicanos!
9. Hombre al agua
Van en un barco un americano y un mexicano. De pronto el americano
cae al agua y grita:
- Help! help!
Al ver al hombre en el agua y gritando, el mexicano le dice:
- ¡Oye amigo, gel no tengo, pero champú sí tengo, si quieres te tiro
el champú!
10. Pidiendo trabajo
Llega un mexicano a pedir trabajo a un Call Center en Los Ángeles y
le pregunta el entrevistador:
- Do you speak English?
- ¿Cómo dice usted?
- Do you speak english?
- ¡No lo entiendo!
- Le pregunto que si usted habla Inglés.
- ¡Ah sí, perfectamente!