Investigadores
explicaron en un estudio publicado en
Science,
que es más como el
falso pulgar del panda, un famoso ejemplo de la inventiva de
la
evolución, que más que un dedo es en
realidad un
hueso sesamoideo, aquél que se forma dentro de los tendones y los
ligamentos donde se cruzan las articulaciones.
John Hutchinson,
biomecánico evolutivo en el Royal Veterinary College del Reino
Unido, encabezó el estudio que
corrorboró la existencia del sexto dedo en
el
elefante.
Luego de recoger y conservar pies de
elefante que morían en zoológicos de alrededor de 50 o más años,
los analizó con tomografías computarizadas para obtener imágenes en
tercera dimensión. Hutchinson descubrió que la masa cartilaginosa a
menudo se hacía más densa, como ósea.
"La protuberancia alcanzaba hasta 15 centímetros de largo y seis
centímetros de ancho, y realmente me pareció que podría funcionar
como un dedo. Está en la misma
posición que el pulgar del panda, pero está incrustado en el
tejido mullido llamada almohadilla de grasa", explicó Hutchinson.
A primera vista, el dedo extra parece estar demasiado alejado de
la
tierra para soportar el peso, pero los investigadores
demostraron que el muñón también soporta el peso del elefante
conforme va creciendo.
"En los elefantes la estructura única de los pies debe
considerarse claramente una
innovación clave. La pata de elefante es engañosamente
compleja", dijo Matthew Vickaryous, un morfólogo de vertebrados de
la Universidad de Guelph en Canadá, que no participó en el estudio.