Hasselt • Una
fiesta que reunía a miles de jóvenes en el norte de Bélgica
se convirtió en tragedia en Pukkelpop, uno de los festivales
de
rock más importantes del país, a causa de una breve pero
intensa tormenta que dejó el jueves cinco muertos y unos 40
heridos.
Diez de los heridos se encuentran en estado grave
y otros tres en estado crítico, según anunciaron los
servicios de policía. Unas 140 personas tuvieron que ser
atendidas.
"Estaba debajo de la carpa cuando empezó a derrumbarse.
Hemos corrido para salvar nuestras vidas", cuenta Matthias
Vannievwenhuyze, un joven de 17 años, todavía en estado de
shock.
"Los granizos tenían el tamaño de una pelota de golf. He
visto a una chica recibir uno en la cabeza y derrumbarse",
añade.
"Los médicos llegaron con una camilla. Cuando he visto
que le cubrían la cabeza con una manta, comprendí que estaba
muerta. La gente fue presa del pánico", recuerda.
"Era realmente atroz. El tiempo era asqueroso. Llovía
realmente fuerte y había mucho viento (...). Ha durado al
menos un cuarto de hora y cuando nos hemos levantado, ya no
había nada a nuestro alrededor", cuentan otros dos jóvenes
festivaleros, con los pies cubiertos de lodo.
El terreno del
festival parecía el viernes un campo de batalla, con sus
árboles arrancados, sus estructuras metálicas torcidas y sus
inmensos charcos de agua.
La borrasca que se abatió el jueves a finales de la tarde
sobre una parte de Bélgica alcanzó de forma particularmente
violenta la localidad de Kiewit, cerca de Hasselt (noreste
de Bélgica), en las praderas donde tenía lugar el festival
anual de música rock Pukkelpop.
Entre los invitados esperados este año se encontraba
Eminem y Foo Fighters.
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El cielo cambió del azul al amarillo y bruscamente se
volvió negro. Hacia las 18H20 locales (16H20 GMT), una
lluvia violenta, acompañada de un granizo intenso y de
fuertes ráfagas de viento cayó sobre el recinto del festival
de música. Muchos festivaleros buscaron refugio en las
carpas de los conciertos y del camping, pero varias fueron
derribadas por el viento.
Entre 60 mil y 65 mil personas estaban presentes en el
festival en el momento en el que tuvo lugar la tormenta.
Una carpa, el "castillo", debajo del cual numerosos
festivaleros estaban reunidos, se rasgó y se derrumbó. Las
ráfagas de viento se llevaron por delante a otras dos
carpas, "Boiler Room" y "Wablief". El techo de uno de los
escenarios salió volando, varias instalaciones metálicas
colocadas en la entrada y pantallas gigantes se cayeron y
varios árboles fueron desterrados.
En un primer momento, los organizadores de Pukkelpop
habían esperado poder volver a poner en orden para retomar
el festival a partir de 11H00 locales (09H00 GMT) el
viernes, pero a medida que la magnitud del drama se hacía
más evidente, los
organizadores decidieron finalmente anular los dos días
restantes del evento.
Hacia las 05H00 (03H00 GMT) emitieron un comunicado que
anunciaba la anulación del festival.
"No podíamos seguir con el festival cuando había gente
que había perdido la vida.
Hemos decidido suspenderlo, sin plantearnos las
implicaciones financieras", afirmó el organizador del
festival, Chokri Mahassine, durante una conferencia de
prensa.
El alcalde de Hasselt, Hilde Claes, y el jefe de los
bomberos, presentes durante la conferencia de prensa,
subrayaron hasta qué punto las condiciones meteorológicas
fueron excepcionales el jueves por la noche encima del
terreno de Pukkelpop y sus alrededores.
El viernes por la mañana, se emitieron anuncios a través
de las pantallas gigantes para invitar a los festivaleros a
abandonar el lugar. Fuente