Este último invento tiene como objetivo proteger de las
infecciones de transmisión sexual, a la vez que asegura una erección
más duradera, ya que potencia el efecto del
Viagra añadiendo una sustancia vasodilatadora que va contenida
en la punta del preservativo y que se deposita directamente en el
pene, incrementando así el flujo sanguíneo.
De esta manera, llega más sangre al pene, para aumentar el tamaño
del miembro, ayudándolo a prolongar la erección durante más tiempo.

El
preservativo está diseñado para ser usado por hombres que no
padezcan ninguna disfunción sexual y se prevé que tras su aprobación
por las autoridades sanitarias se ponga a la venta en Reino Unido.
A punto de ser aprobado por los reguladores europeos, el condón
viagra podría estar en las tiendas a finales del 2011, tras lo cual
ingresaría al mercado de los Estados Unidos.
El
condón viagra es el resultado de una larga investigación
realizada por expertos médicos de la empresa británica de
biotecnología Futura Médica. El condón será de color azul y
comercializado por el gigante farmacéutico Reckitt Benckiser, de
acuerdo con The Wall Street Journal.
El presidente ejecutivo de Futura, James Barder, aclaró en una
entrevista al mismo diario que "el desafío era tener un producto
estable dentro del condón, un
gel que no perjudicara la goma del condón, ya que algunos
productos pueden degradar el látex muy rápidamente. Teníamos que
conseguir que el vasodilatador estuviera inmovilizado".
Dada la popularidad recreativa de la Viagra, que tiene una alta
demanda en un mercado negro a través de internet, el "condón Viagra"
parece que conseguirá penetrar en el mercado rápidamente.