Anuncios Gratis    │   Noticias & Actualidad   │   Contacto

 

Sites Mexico - Notas & Noticias Destacadas e interesantes

 

REPRODUCCIÓN HUMANA Y CLONACIÓN

La fertilización in vitro se hace con éxito desde hace 20 años, que es la edad de Louise Brown, la primera "bebé probeta" como se decía antes. En realidad sólo la etapa de fertilización (de unión del óvulo con el espermatozoide) ocurrió fuera del cuerpo humano, Louise no nació de una probeta, sin el útero de la madre donde el embrión se implantó y luego desarrolló no hubiera nacido.

Al igual que ahora, antes del nacimiento de Louise Brown los ginecólogos hacían todo lo posible para ayudar a las mujeres con problemas reproductivos con el objeto de que tengan un hijo propio: estudiar sus ciclos, regularlos con medicación u hormonas, operar en casos de presencia de quistes, etc. Pero había algunos casos en que no se podía hacer nada, por ejemplo cuando era imposible la fecundación del óvulo por problemas en los conductos que llevan el óvulo maduro al útero (las trompas de Falopio - que aveces están bloqueadas). Fue para tratar este problema que se comenzó a desarrollar la fertilización in vitro, aprovechando además la aparición de la técnica laparoscópica (introducción en el cuerpo de un láser pequeño con una pequeña filmadora lo que permite observar lo que se está haciendo) que ofrecía la posibilidad de disponer de un método sencillo y no muy agresivo de retirar los óvulos del ovario. Esto permitía realizar por fuera de las trompas lo que debería de ocurrir en ellas (la fertilización), y luego de fertilizado el óvulo se ponía del otro lado de la trompa bloqueada, en el útero, para que se implante,

Para los ginecólogos era una técnica más para el tratamiento de la infertilidad, un avance más dentro de un camino de solución de problemas hasta el momento éticamente aceptable. Pero la intervención humana en la fecundación pareció para la sociedad un paso a lo desconocido, lo que llevó a planteos morales sobre los derechos del ser humano a intervenir en un proceso tan delicado como la producción de una persona. Además la intervención implicaba investigación con los óvulos fecundados, y aquí los planteos éticos son semejantes a los del aborto. La pregunta es en qué momento comienza la vida de un ser humano y si tiene el hombre derecho a decidir la aniquilación de un embrión.

La mayoría de los embriólogos concuerdan en decir que la vida no empieza cuando el óvulo se fecunda. Esta opinión se funda en el conocimiento de que muchos óvulos que son fecundados naturalmente después de una relación sexual no se implantan en el útero, por lo que son desechados sin que la mujer lo perciba. Como también que muchos de estos óvulos que sí se implantan se desprenden y pierden a los pocos días, semanas, o meses. De los primeros las mujeres no son conscientes, en los otros casos, semanas o meses, se dice que son abortos espontáneos. Aún así es claro que los óvulos fecundados tienen muchas más probabilidades que los no fecundados en transformarse en un embrión y luego en ser humano: pero hay consenso en que las primeras divisiones del óvulo fecundado, pasando a 2, 4, 8, 16 células formando el blastocito son solamente un conjunto de células iguales. Es después de este estadio, cuando al continuar reproduciéndose las células en un contexto apropiado, es decir implantados en el útero de una mujer, y se empiezan a diferenciar las células en los diferentes tejidos, que puede hablarse de un embrión humano. Pero dado que para los blastocitos obtenidos en un laboratorio la posibilidad de ser implantados en un útero depende en un primer momento de la decisión humana, no se puede evitar considerarlos como potenciales seres humanos. Lo que transforma en un problema ético la decisión de lo que se hace con ellos.

DESARROLLO DE NUEVAS TECNICAS

Otros problemas éticos fueron surgiendo a medida que la técnica de fertilización in vitro iba mejorándose. Al principio las mujeres se sometían a la operación de extracción del único óvulo que se iba a liberar naturalmente para luego fecundarlo y podía ocurrir que la mujer ya hubiera ovulado, o que luego de extraído no fecundara, o que luego de fecundado y trasvasado al útero no se implantara, por lo que la mujer no quedaba embarazada. Repetidos intentos podían hacer que la mujer quedara embarazada aveces después de 10 años, muchas operaciones y un alto costo económico.

Para mejorar la eficiencia se intentó controlar la ovulación y estimularla de forma de obtener más de un óvulo, fecundar varios, intentar implantar varios blastocitos, y también aprender a conservar por congelación los óvulos fecundados no utilizados para otro intento en caso de no tener éxito en la primer implantación.

Esto abrió el espectro de procedimientos posibles. Es posible la donación de óvulos, (como ya lo era la de espermatozoides); la selección de embriones (según sexo o descartando los que cargan algún gen defectuoso); la extracción y eliminación de algunos embriones ya implantados (en los casos de embarazos múltiples); es posible tener un hijo y años después a su mellizo, es decir al que fue fecundado al mismo tiempo pero que fue congelado en espera; es posible que un hijo nazca años después de la muerte de sus padres; o tener hijos sin haber tenido nunca relaciones sexuales. Todas estas posibilidades técnicas derivadas de la evolución del tratamiento de la mujer estéril son muy diferentes a las posibilidades de procreación naturales. Estas diferencias y el hecho de que hay una etapa en la que hay una decisión humana son lo que plantea conflictos éticos.

En menos de 100 años el ser humano ha aprendido primero a evitar el embarazo y luego a producirlo donde quiere y cuando quiere alterando los patrones naturales de la familia, por lo que se encuentra de pronto con una gran responsabilidad que no sabe como asumir. Aunque la situación familiar y contexto de nacimiento y atención de un niño no han cambiado tanto. Si un niño nace de un padre drogadicto y una madre con HIV, sus condiciones psicológicas y físicas de desarrollo son pésimas, pero es un proceso natural que no puede prohibirse por ley. En cambio si una mujer soltera o lesbiana se hace inseminación artificial o fertilización in vitro, es ella y el personal de la clínica los que están decidiendo las condiciones del nacimiento del niño. El temor por la responsabilidad que implica dicha decisión es el que plantea el conflicto ético, aún si las condiciones de desarrollo del niño sean mejores que muchas de las naturales. Los vientres alquilados, por ejemplo, no tienen ni más ni menos implicancias para el niño que las que viven los niños dados en adopción inmediatamente después del parto.

CLONACIÓN HUMANA

La clonación de Dolly y de todos los otros mamíferos que fueron clonados, vacas, monos, ratones, no hubiera sido posible de no haberse desarrollado las técnicas de reproducción asistida. Para hacer una clonación o una fertilización in vitro se necesitan óvulos y luego de la obtención del embrión en ambos casos es necesaria la implantación en el útero.

La clonación difiere de la fertilización in vitro en que no hay fertilización. En vez de producir un embrión de la manera en que lo hace la naturaleza, uniendo un óvulo con un espermatozoide, en la clonación se produce el embrión cambiando el núcleo del óvulo por el núcleo de una célula del animal (o ser humano) que se quiera clonar.

Después que se tiene un óvulo con 46 cromosomas hay que hacer que empiece a reproducirse como lo hace un embrión fecundado. Es esta parte de la técnica la que es invención humana y la que funcionó con Dolly, pero después de 277 intentos. Algunos de los 277 óvulos tratados llegaron a embriones pero no se implantaron en el útero de la madre alquilada, otros sí se implantaron pero fueron abortados naturalmente hasta que uno llegó a término y nació Dolly.

Doscientas setenta y siete manipulaciones con óvulos humanos, o embriones humanos, para lograr un individuo no es aceptable prácticamente. Este es uno de los motivos por el cual la técnica no está aún a punto para los seres humanos. No se puede disponer de tantos óvulos. Ni de úteros, es decir de mujeres que acepten implantarse un embrión con menos de 1% de posibilidades de que el embarazo llegue a término.

Las implicancias éticas de una posible clonación humana van más allá de las de reproducción asistida. A pesar de ser técnicas con muchos pasos en común en la clonación no hay fecundación, no hay transmisión genética de la donadora del óvulo, ni hay padre. Solo hay una persona, viva o muerta, hombre o mujer, niño o adulto, de quien se obtiene una célula para hacer su clon. Probablemente se le llame madre a la mujer en cuyo útero se implanta el embrión, o padres a los que encargan la creación del clon.

El niño nacido por clonación, eventualmente adulto, podría tener problemas psíquicos surgidos de la presión debida las expectativas creadas en torno a él, además del tema relacionado a su origen. Todo ser humano en algún momento de su vida busca sus orígenes como ocurre aveces dramáticamente en los niños adoptados que salen a la búsqueda de sus padres biológicos. Aún así los especialistas creen que la demanda que podría haber no sería grande, lo que en consecuencia no justifica la costosa investigación como sí ocurre para la clonación de animales. Hay consenso en la creencia de que la clonación humana no va a ser una técnica adoptada socialmente como lo son los métodos de reproducción asistida. Lo que no significa que no se harán clonaciones, seguramente algunas clonaciones humanas se hagan, y nacerán personas independientes muy similares físicamente a sus gemelos clones pero que en lo demás serán individuos que vivirán, lucharán y amarán como todos los demás seres humanos.

DESPUES DE DOLLY

Independientemente de la discusión acerca de si es válido o no clonar seres humanos, la clonación exitosa de Dolly y las investigaciones posteriores produjeron un incremento en el conocimiento de la embriología, especialmente en las primeras etapas, como ser la función del citoplasma del óvulo en el desarrollo del embrión, lo que abrió nuevas posibilidades para la solución de problemas de reproducción.

Cuando un espermatozoide penetra un óvulo aporta 23 cromosomas con todos los genes del padre, de los cuales muchos están bloqueados ya que las funciones del espermatozoide están restringidas al desplazamiento y penetración del óvulo. Cuando el espermatozoide se encuentra dentro del óvulo sus genes y los del óvulo deben desbloquearse para quedar todos libres, en punto cero, prontos para que luego de algunas divisiones celulares comiencen a diferenciarse en células de los diferentes tejidos que formaran al nuevo ser.

No se conoce aún el mecanismo de este fenómeno, pero se sabe que el citoplasma (la sustancia que hay dentro de una célula entre el núcleo y la membrana) del óvulo colabora con el trabajo de desbloqueo. Una célula cualquiera no puede hacerlo y por eso solo se transforma en embrión el núcleo de una célula cualquiera solo cuando se lo transplanta a un óvulo y se rodea por el citoplasma del óvulo. Una primer consecuencia técnica de este conocimiento en reproducción asistida es la posibilidad de unir el óvulo de una mujer mayor que aportarían su núcleo y cromosomas con la información genética para su hijo, con un óvulo de una mujer joven que aportarían el citoplasma en mejor estado. Esto solucionaría algunos problemas de las madres mayores, pero aparece una nueva madre. Además de la posibilidad de que una madre aporte el óvulo y otra el útero, ahora el óvulo lo pueden componer dos mujeres, por lo que tres mujeres participarían en la formación y desarrollo del embrión. Las posibilidades se multiplican y las responsabilidades también.

En el país existen tres centros donde se realizan estas técnicas, dos en Montevideo, la del Dr. Gerardo Bossano y la clínica de La Española y una en Salto, de la Dra. Rita Vernocci, Presidente de la Asociación de Fertilidad y Esterilidad Uruguaya. Se trabaja en el tema desde hace aproximadamente 10 años. Por lo que hay varios niños nacidos por el método de fertilización in vitro, todos menores de 10 años.

(+). Patricia Linn es una escritora científica uruguaya (de formación en Química), que ha llevado a revistas y diarios nacionales artículos de divulgación científica, tanto de su autoría como traducciones al español de textos de divulgacion de prestigiosos científicos. Un libro compilando parte de su trabajo de divulgacion cientifica esta en proceso de preparacion.

Fuente

VER MAS INSEMINACIÓN ARTIFICIAL AQUÍ

INFERTILIDAD EN MEXICO

BANCOS DE ÓVULOS EN MÉXICO

DONACIÓN DE ÓVULOS EN MÉXICO

INSEMINACION ARTIFICIAL EN MEXICO

BANCOS DE SEMEN EN MEXICO - Sites México

MEDICINA REPRODUCTIVA EN MEXICO - Sites México

CENTROS DE REPRODUCCIÓN HUMANA EN MEXICO - Sites México

ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE TU QUIERES.

- Como vender por Internet   - Como comprar por Internet

- Guías de compras (Lo que debes saber antes de comprar)

 

 

 

Home   |   Como incluir un Sitio aquí   |   Directorio Web   |   Publicidad / Contacto   |   Anuncios gratis en México

© Copyright 2019 Sites México .com | Permitido el uso del contenido citando la fuente.