He aquí algunos
consejos para poner a tu mente y a tu cuerpo a trabajar en
conjunto.
Tiempo de duelo.
Antes de que te enfrasques de lleno en una búsqueda de empleo,
tómate un tiempo de duelo. No niegues lo que perdiste, fantasear que
tu jefe te llamará el próximo lunes arrepentido es muy poco
probable, así que adelante, laméntate y después prepárate para la
nueva vida que tienes enfrente.
No más excusas.
Es muy sencillo usar como pretexto el trabajo para no mantenerse en
buena forma, después de todo, ¿quién tiene el tiempo y la energía
para ir al gimnasio después de trabajar 12 horas al día? Bueno,
acabas de quedarte sin excusa. Además, con la crisis económica, las
búsquedas de empleo se están llevando más tiempo, así que
necesitarás estar en buena condición física para aguantar este
trecho.
Ahora, no necesitas gastarte tu liquidación en un gimnasio, pero
vale la pena que programes un horario para hacer joggin o una
caminata. Si te ejercitas en la mañana, estarás
activo y con mejores ánimos el resto del día. Si tienes algún
amigo en la misma situación que tú, invítalo a unírsete. Él te puede
proporcionar
la motivación que necesites para salir de tu cama esos días en que
preferirías quedarte escondido bajo las sábanas.
Tiempo para reflexionar.
Es complicado avanzar cuando no hemos comprendido nuestras
decisiones anteriores. ¿Te estás obligando a seguir un camino
laboral que no tiene ningún sentido para ti? ¿Eres adicto al
trabajo? ¿Odias lo que haces? Tómate el tiempo para resolver estos
enigmas de tu comportamiento. Si te das cuenta que necesitas romper
con algún patrón de conducta muy arraigado, no dudes en buscar
ayuda.
Invertir en un consultor de carrera.
Estos tiempos no parecen muy apropiados para gastar dinero, pero
existen algunas
inversiones que vale la pena considerar. Antes de que comiences
a solicitar cualquier trabajo que se te presente, tómate el tiempo
para asegurarte de que vas hacia adelante y en la dirección
correcta. Un buen consultor puede ayudarte a elegir tu camino.
Recuerda que tienes una oportunidad de hacer algo diferente con
tu vida, tal vez solamente necesitas algo de ayuda para identificar
cómo aprovechar las habilidades que ya tienes y aplicarlas a tu
nueva vida. Si el dinero es realmente escaso, considera pedir a
familiares cercanos que te adelanten los obsequios navideños o de
cumpleaños en efectivo. El dinero seguramente será mejor invertido
ayudándote a encontrar tu verdadera vocación.
Desarrolla un plan
Cuando estés listo para recoger las piezas y continuar con tu vida,
elabora un plan de juego para tu búsqueda de empleo. Éste debe
incluir todo lo que necesitarás hacer mientras estás a la caza de
ese
puesto, junto con algunos tiempos límite. No lo vayas a guardar
en un cajón, sácalo y síguelo. Los días en los que te deprimas
puedes revisar tu plan, te sorprenderá lo lejos que has llegado.
Quien sabe, algún día tal vez agradezcas a tu antiguo jefe por
haberte dejado ir. Existe mucha gente que se recupera de un despido
con empleos que son incluso mejores que los que dejaron.