La píldora anticonceptiva se aprobó
por la FDA (Food and Drug Asociation) en 1960. A 50 años de su uso,
existen en el mercado muchas opciones para el control de la
fertilidad femenina y masculina.
Uno de los métodos anticonceptivos
que ha causado más polémica es la píldora anticonceptiva de
emergencia (anticoncepción hormonal postcoito), la cual se incluyó,
en el año 2004 en la
Norma Oficial Mexicana de los Servicios de Planificación Familiar.
Desde entonces, hemos leído y escuchado muchas opiniones al
respecto. Pero, ¿qué evidencias científicas existe actualmente?
Una reciente revisión hecha por la
doctora Durand y colaboradores, publicada en la Revista de Salud
Pública de México, analiza la forma en la que actúa el
anticonceptivo hormonal, que se usa después del coito
(específicamente levonorgestrel).
El estudio sugiere que son los
efectos previos a la fecundación (unión de un óvulo con un
espermatozoide) los que explican su función anticonceptiva, y no los
posteriores a este proceso, como se creía.
El óvulo es una célula que se libera
del ovario una vez al mes -aproximadamente- en la mayoría de
mujeres. Al liberarse, el óvulo continúa su trayecto por un conducto
llamado tuba uterina (trompa de Falopio) y es ahí donde el
espermatozoide puede llegar y fecundarlo. Esto sucede alrededor del
día 14, con un rango de tres días antes o tres días después, durante
el ciclo menstrual de mujeres que tienen periodos constantes.
Si la píldora de emergencia se
ingiere durante los tres primeros días después del coito, reduce la
probabilidad de ovulación y de fecundación del óvulo.
Efectos sobre la
ovulación
Para que se libere el óvulo, debe
romperse una cubierta llamada folículo que se encuentra en la
superficie o corteza del ovario. Existen estudios que sugieren que
la inhibición de la rotura folicular se logra por efectos
específicamente de un componente de la píldora anticonceptiva de
emergencia. Otro efecto es el retraso en la ovulación, en un 20 a 80
por ciento de los casos, de acuerdo con diversos estudios.
Lo que se concluye en el estudio es
que la administración de la píldora anticonceptiva de emergencia
tiene diferentes efectos en el ovario durante la fase preovulatoria
(antes de la ovulación).
Efectos sobre los
espermatozoides
Si hubo una relación sexual y coito
no protegido, los espermatozoides entran por la vagina y de ahí
ascienden o migran para dirigirse dentro del útero y, finalmente,
logran llegar a las trompas de Falopio. Si encuentran al óvulo
sucederá la fecundación, pero, si la mujer decide tomar la píldora
anticonceptiva, los efectos también son en el moco de la entrada del
útero. Al volverse más espeso, impedirá el paso de los
espermatozoides, con lo cual se reduce el número de los
espermatozoides que logren atravesar y por lo tanto disminuye la
posibilidad de fecundación.
Efectos en el útero
Gran parte de la polémica de la
píldora se basa en la creencia de que, al ingerir la píldora
anticonceptiva de emergencia, esta evitaba que el óvulo fecundado se
implantara dentro del útero; sin embargo, la evidencia científica
reciente, con diseños experimentales más apropiados, señala que la
píldora anticonceptiva de emergencia no evita la implantación del
óvulo fecundado dentro del útero, lo que le quitaría la mala fama,
sin sustento científico, de método abortivo.
Conclusiones
No se recomienda el uso regular
(frecuente) de la píldora anticonceptiva de emergencia como método
anticonceptivo. Es sólo, como su nombre lo indica, para emergencias,
es decir: cuando hay fallas con el método anticonceptivo usual, en
coitos voluntarios e involuntarios no protegidos, etcétera.
Entre más pronto se ingiera la
píldora de emergencia, mayor será su eficacia (tiempo límite de 72
horas posteriores al coito no protegido) y, por el contrario, entre
más tiempo pase entre el contacto no protegido y su ingesta, la
falla del método sucede en mayor proporción.
Una vez establecido el embarazo, la
píldora anticonceptiva de emergencia no funciona.
Las mujeres en edad fértil,
incluyendo las adolescentes, pueden recurrir a este método para
evitar un embarazo no planeado.
En el contexto de la democratización
de la salud, todos los individuos, sin importar su sexo, edad, raza,
condición social o política, credo o preferencias sexuales, tienen
el derecho a la información, a la libre decisión, a la protección de
la salud, a la no discriminación, al estándar más alto posible en
salud y a gozar de los beneficios del progreso científico (NOM 005).
Para mayor información, consulte a su
médico.
Fuente
