Las autoridades policiales de
Estados Unidos arrestaron
a un centenar de personas al iniciar el jueves
redadas a nivel nacional
de supuestos miembros de los
cárteles mexicanos de la droga, en respuesta a la muerte de
un agente estadounidense
en México la semana pasada.
''Enviamos un mensaje a los cárteles,
de que no toleraremos el asesinato de un agente estadounidense o
ningún funcionario estadounidense'', dijo Carl Pike, titular adjunto
de la división de operaciones especiales de la agencia antidrogas
DEA.
Pike dijo que la redada nacional,
iniciada el miércoles y que se prolongaría hasta el viernes, apunta
a presuntos delincuentes vinculados con cualquier cartel mexicano en
un intento por desbaratar el narcotráfico en Estados Unidos.
Para el jueves por la mañana, los
agentes en Atlanta, San Luis, Denver, Detroit, San Antonio, San
Diego, Chicago y Nueva Jersey se habían incautado de 4.5 millones de
dólares en efectivo y una veintena de armas, arrestado a un centenar
de personas y confiscado unos 12 kilos de metanfetamina, 107 de
cocaína, 2.5 de heroína y 150 de marihuana en unos 150 lugares
distintos.
Jaime Zapata, agente del Servicio de
Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus
siglas en inglés) , fue asesinado y su colega Víctor Avila fue
herido en México el 15 de febrero cuando la camioneta Chevrolet
Suburban en la que viajaban fue obligada a salir del camino por dos
vehículos en que iban hombres armados.
Los agentes se identificaron como
diplomáticos estadounidenses momentos antes de que les dispararan,
dijeron las autoridades.
Las autoridades mexicanas han
arrestado a una persona en relación con el ataque, atribuido a la
pandilla de sicarios Los Zetas, entre cuyos miembros hay ex soldados
de las fuerzas especiales.
''Vamos a desbaratar la distribución
de narcóticos en Estados Unidos, cualquiera que sea el cartel al
cual están adheridos'', dijo Pike. ''Sería inútil enviar un mensaje
a un cartel cuando todos son igualmente culpables''.
Pike dijo que las redadas eran una
respuesta directa al asesinato de Zapata, pero la mayoría de los
sospechosos ya eran blancos de otras investigaciones.
''La gente hizo muchos sacrificios''
para realizar estas redadas, dijo Pike. ''Es importante como
homenaje a la memoria del agente muerto, pero además la situación
nos obliga. Si no devolvemos el golpe, algún miembro de un cartel de
18 años se dirá "cmo no hicieron nada, cualquier ciudadano
estadounidense es un blanco válido'''.
Agentes de la ley y políticos
mexicanos son blancos habituales de los carteles mexicanos, que
hasta el momento habían evitado atacar a agentes estadounidenses.
El año pasado, una empleada del
consulado estadounidense y su esposo, un guardia penitenciario de
Texas, fueron asesinados al regresar de una fiesta en Ciudad Juárez
a El Paso, pero Zapata es la víctima estadounidense de mayor grado
desde el secuestro y asesinato del agente de la DEA Enrique ''Kiki''
Camarena en 1985.
Esta semana, el presidente mexicano
Felipe Calderón se quejó de la ''insuficiente'' ayuda estadounidense
en la lucha contra los carteles.
Estas declaraciones las hizo al
diario mexicano EL UNIVERSAL en respuesta a cables diplomáticos
secretos, recientemente divulgados, en los cuales funcionarios
estaadounidenses criticaban su estrategia antidrogas. Calderón dijo
que esos cables ponían de manifiesto la ignorancia de los
diplomáticos acerca de las operaciones de seguridad mexicanas.
Las autoridades mexicanas conducen la
investigación del asesinato de Zapata y el Departamento de Justicia
anunció la creación de un grupo especial con el Departamento de
Seguridad Nacional, liderado por el FBI.
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