De todas maneras, díganme
ustedes, ¿quién ha dicho que el pene es lindo? Digo, una cosa es que
nos guste y nos encante, por otras razones, pero lindo, lo que se
llama lindo, la verdad es que poco de
belleza graciosa tiene. Seamos honestos. Así que con o sin
prepucio qué más da, si de todas maneras no le llegará la beldad de
golpe así como así a nuestro tan estimado miembro por un pedacito de
piel.
Pero ¿cómo nos gusta a nosotras? y a ellos ¿les importa?
Circuncisión viene del latín circumcisio (cortar alrededor) y no es
más que una sencilla intervención quirúrgica en la cual se corta el
prepucio, que es la piel que recubre al glande. Como resultado, el
glande (punta o cabeza del pene) queda al descubierto todo el
tiempo.
Y ¿esto ayuda o no con la satisfacción sexual? Ayer, hablaba con
mis seguidores en mi
Twitter
acerca de si existe o no la diferencia entre un hombre circuncidado
y no en el sexo.
Ellas, en su gran mayoría dicen que poco importa mientras tengan
penes limpios y usen preservativo, es más importante en todo caso el
tamaño (sí, sí, lo siento muchachos) y el cómo se mueva.

Al final una entra en confusiones, pues hay muchos estudios que
dicen que los hombres sin
prepucio tienen menor riesgo de contraer enfermedades de
transmisión sexual como el sida o el cáncer desarrollado por el VPH,
tienen una mejor higiene y disfrutan mejor del
sexo. Por ejemplo, en el pueblo judío, donde los hombres se
operan por religión, los índices de cáncer de útero son menores a
los países latinos.
Y, por otro lado, hay otros estudios como el del British Journal
of Urology International que dice que la circuncisión remueve cinco
áreas del pene más sensibles al tacto suave.
¿Quién los entiende? Recuerdo que hace un par de años la
Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió recomendar la
circuncisión para prevenir la transmisión del virus del sida.
Pero hoy todos los estudios se contradicen.
Eso me hizo recordar a una amiga que era muy fan de los hombres
sin circuncisión, decía que le parecían más varoniles y ella de
verdad disfrutaba ver cómo esa pequeña partecita de piel se retraía.
Otra, decía que sus orgasmos eran más y mejores con los hombres
circuncidados. Vaya usted a saber.
En Australia, el 50 por ciento de los hombres no tienen el
prepucio, y allí elaboraron un estudio entre la población femenina,
para saber si las mujeres preferían los
penes con o sin "capuchón". El resultado inclinaba la balanza
muy a favor de los penes sin prepucio.
Yo, como les dije, agarro parejo. Pero coincido con la mayoría de
las chicas: mientras esté limpio y bien protegido, todo está bien.
Solamente no se asusten: el desempeño es el mismo, no debería
haber posturas especiales para lograr un mejor orgasmo en ellos o
para que lo alcancen más rápido.