Si eres de los
hombres que se excitan con el poder; lo ideal para ti es una mujer
que guste de entregar la batuta. Y si eres de las mujeres que
adora recostarse y sólo dejarse llevar, entonces, este es tu
Kamasutra.
Los sitios
mujeraldia.com y
educasexo.com enumeran las posturas sexuales ideales para las
mujeres pasivas, la cuales se caracterizan porque hacen presión en
los labios vaginales, generando la fricción necesaria que facilita
el cuerpo para llegar al orgasmo.
¡Ponlas en práctica! Y deja que tu
hombre sea el dominante y tú, simplemente prepárate para dar la
bienvenida al mayor orgasmo de tu vida.
Cara a cara.
Seguramente esta postura la pones en práctica en casi todos tus
encuentros sexuales. Es ideal para iniciar la actividad pasional. El
tener las manos libres da mucho juego para acariciar las partes más
íntimas de ambos, frotar
el clítoris, agarrar los glúteos.
Posesión. Ésta es otra
postura relajante a la vez
que placentera. Tú tan sólo debes acostarte con las piernas abiertas
y dejar que tu pareja te penetre sentado. El pene entra y sale
desviando su movimiento hacia abajo. Alcanzarás el orgasmo desde el
relax máximo.
Molde. ¿Te cuesta
llegar al orgasmo a través de la penetración? Pon en práctica esta
postura: acuéstate de lado con las piernas juntas y recogidas y
espera a que tu pareja te penetre desde atrás mediante movimientos
suaves. La fricción del clítoris que se produce durante el acto, te
hará alcanzar un orgasmo.
Tornillo. Aunque
parezca complicada, la postura del tornillo es muy
recomendada, también, para mujeres que se les
dificulta sentir un orgasmo mediante la penetración. Para poner esta
posición en práctica, debes acostarte en el borde de la cama con las
piernas flexionada hacia un lado. De esta manera, el clítoris queda
atrapado entre los labios vaginales. La presión que se ejerce
sobre éste es la responsable de hacerte llegar al éxtasis.
Tu hombre debe colocarse de rodillas, para que te penetre de
lado. Además, al tener las manos libres, puede acariciar tus senos.
Perrito. Es una de las
más prácticas para alcanzar el punto G. Es un postura cómoda para
los hombres, quienes podrán acariciar el clítoris sin complicaciones
a la vez que tú puedes juguetear con sus testículos.