Santiago de Chile.-
Los 33 mineros atrapados en el fondo de un yacimiento a 700
metros de profundidad, aficionados declarados al futbol,
recibieron este jueves dos camisetas del goleador español David
Villa en las que les da "fuerza mineros".
Una de las camisetas estaba
destinada al ex futbolista profesional Franklin Lobos, uno de
los trabajadores atrapados, y la otra al resto de los mineros.
Una hija de Lobos recibió una de
las camisetas del astro del Barcelona, y será enviada a Lobos y
a los otros por el ducto por el cual además se les hacen llegar
alimentos, medicinas y otros suministros.
El jugador español, hijo y nieto
de mineros, se sintió afectado por la tragedia que viven los 33
mineros desde el 5 de agosto, cuando un derrumbe en uno de los
túneles del yacimiento de oro y cobre San José, a unos 850
kilómetros al norte de esta capital, los dejó atrapados.
En tanto, las tareas de rescate
sufrieron este jueves un contratiempo al tener que paralizar una
de las dos sondas que perforan el cerro bajo el cual se
encuentran los mineros. La sonda sufrió una falla en el martillo
y tendrá que ser cambiado.
El proceso de reparación de la
pieza y mantención de la maquinaria debe tomar dos días y el
sábado reanudaría la perforación, que alcanzó a llegar hasta los
268 metros. Una segunda sonda se encontraba en los 123 metros.
El ingeniero a cargo del equipo
de rescate, André Sougarret, restó importancia a la paralización
y dijo que se aprovechará para efectuar mantención a la
maquinaria, suministrada por una gran empresa minera privada.
Sougarret dijo que expertos
provenientes de Canadá llegaron hasta la mina para revisar y
asesorar en el montaje de la tercera máquina perforadora,
normalmente usada en tareas de exploración petrolífera.
Parte de la maquinaria ya se
encuentra en la mina, mientras el grueso del equipamiento debe
llegar entre jueves y viernes en una caravana de 40 camiones.
La perforadora de 45 metros de
alto estaba empotrada en prospecciones de la petrolera estatal
en el extremo norte del país.
El montaje tomará algunas
semanas. Como es la más rápida de las perforadoras, se estima
que a comienzos de noviembre llegue al punto elegido, a más de
600 metros de profundidad.
El trabajo de perforación deberá
contar con la cooperación de los 33 atrapados, pues se estima
que entre 7 y 8 toneladas de material caerá por cada uno de los
ductos que alcancen el fondo de la mina.
Para remover ese material
contarán con alguna maquinaria que los mineros operaban en sus
tareas normales antes del derrumbe.