Los hombres se
masturban más que las mujeres, eso dicen las estadísticas, aunque
también afirman que ellas prefieren no admitirlo, el 45% lo hace a
menudo. Estudios han demostrado que los hombres empiezan a
masturbarse antes que las mujeres, ellos aprenden en la pubertad y
ellas durante la universidad.
El sexólogo y psicoterapeuta César
Pérez, del Imesex comenta:
"En efecto ambos géneros la
practican, sólo que por las conocidas cuestiones culturales es más
visible y aceptada en hombres, los cuales además hablan más de ello,
mientras que las mujeres son más reservadas.
La masturbación tiene mitos que se
han ido resolviendo al paso del tiempo, otros que se siguen
arraigando, los más comunes son los referentes a si hace daño o no y
que si se masturban ellas pueden perder la virginidad.
"Antiguamente la virginidad era
cuando una mujer no tenía su menstruación, más no para la que no
había tenido relaciones sexuales. Con el paso del tiempo y las
nuevas ideas y costumbres, religiosas principalmente, se termina por
definir la virginidad en torno a las relaciones sexuales (coitales)
y se es virgen cuando no se han tenido".
La masturbación femenina está cargada
de más mitos que la de los hombres, esto por el valor que se le da
al sexo, y por lo mal visto que son en ellas las actividades
sexuales y la autocensura. La apertura hacia las experiencias
sensoriales y sensuales es necesaria como forma de autoconocimiento,
pero sobre todo para conocer su ciclo de respuesta sexual.
Otras ideas erróneas sobre la
masturbación femenina son las siguientes:
1. Si se masturban se convierten en
ninfómanas
2. Que esa práctica no es para las
mujeres
3. Sólo consiste en introducir algo,
dedos o dildo
4. Que si lo hacen son lesbianas, ya
que no pueden estar con hombres
5. Que no han encontrado un hombre
que las complazca
La única forma de que sería errónea
la práctica de la masturbación, tanto en hombres como en mujeres, es
cuando es la única práctica que erotiza a la persona, aunque se
pueda acceder a otras, o cuando se realiza sin control.
"Una de las diferencias en cuanto a
la masturbación femenina y masculina, aparte de los mitos es que
ellas tienen más posibilidades en cuanto a su cuerpo, pues no sólo
se estimulan el clítoris, sino que juegan con sus senos y todas sus
zonas erógenas; mientras que ellos se basan principalmente en el
frotamiento de su órgano sexual, siendo entre ellos diferente la
duración, la velocidad y cantidad de estimulación" dice el
psicoterapeuta.
La zona del clítoris es de las más
comunes y que muchas mujeres comparten como parte de su
estimulación, es la zona erógena por excelencia en las mujeres, pero
esto no significa que sea la única, de hecho, si no está bien
estimulada no es bueno acceder a ella de inmediato.
"En toda práctica sexual, incluída la
masturbación, se corre el riesgo de una infección si no se hace con
las manos u objetos limpios, si no se practica con cuidado para no
lastimarse bruscamente, y si se usan cosas como anillos u objetos
que pueden herir los órganos sexuales.
"Siempre se debe hacer con
lubricantes a base de agua, sobre todo las mujeres, si es que se
decide después tener una relación coital, o si se usa un dildo, pues
es de difícil acceso para las manos" comenta el sexólogo.
Numerosos estudios afirman que las
mujeres que se masturban son las que tienen una vida sexual más
activa sin complejos o prejuicios, y pueden alcanzar el orgasmo a
través de esta práctica, lo que ocasiona directamente que se
conozcan y por ello disfruten su sexualidad, con lo que será más
sencillo guiar a la pareja.