"En lo aberrante
encontramos deleite,
y placer en lo mas detestable" (Charles Baudelaire)
¿Qué pasa cuando ellas buscan una
relación de poder al interior de su vida de pareja? ¿Qué ocurre
cuando quieren jugar a ser dominantes o sumisas? ¿Qué las hace ser
sadomasoquistas? Estamos hablando del poder que se ejerce con el fin
de provocar u obtener placer y diversión de manera consentida e
intensa: el dominio sexual.
Un estudio reciente reveló que el 19
por ciento de las mujeres y el 54 por ciento de los hombres tienen,
por lo menos, una fantasía sexual al día, es decir, un momento
imaginario, que no existe y muchos desearían que sucediera aunque
pocas veces se atreverían a ponerlo en práctica. Dentro de este
grupo de fantasías se encuentra el sadomasoquismo. Para muchos, se
trata de perversión; para otros, de una expresión sana y natural de
la sexualidad libre, consensuada y lúdica.
Nada mejor que el sadomasoquismo para
describir tal poderío al interior de la relación e igualmente la
sumisión como parte de un juego de fantasía que enriquezca la vida
sexual. Contrario a lo que se pudiera pensar, el sadomasoquismo, de
acuerdo con nuestros entrevistados, exalta las cualidades de la
pareja, en lugar de disminuirlas.
Muchos deciden llevar su fantasía a
la práctica, pero, como en todo, en muchos casos puede que se
convierta en un tema peligroso cuando las cosas se toman demasiado
en serio y se trasladan a la vida cotidiana, más allá del sexo;
donde incluso la lucha por saber quién es el más poderoso nos puede
llevar a como estábamos antes: solos.
¿Qué es el masoquismo?
Desde el punto de vista sicológico,
el término "masoquismo" define el placer sexual asociado con el
deseo de recibir dolor, humillación o dominación. El término fue
descrito por el médico alemán Kraft Ebbing, tomándolo del apellido
de un profesor de Historia y novelista, el austriaco Von Sacher
Masoch, quien escribió varias obras de tono masoquista como "La
Venus de las Pieles".
Desde hace unos años la APA
(Asociación Americana Psiquiátrica) para nombrar al sadomasoquismo
propuso el cambio de "aberración o perversión" al término parafilia
porque las primeras se han vuelto muy despectivas.
Las cualidades de la mujer no
disminuyen de ninguna manera pues quienes lo practican aseguran que
el verdadero SM que se practica sano, seguro y de común acuerdo
exalta la equidad, porque cada persona decide si las practica, qué
les gusta, con quién y cuándo.
Las mujeres arriba
François Singly, profesor de Ciencias
Sociales en la Universidad de la Sorbona, en París, especialista en
temas familiares, que publicó su libro "Libres ensemble" (Libres
juntos), hizo un estudio sobre el individualismo en las relaciones
de pareja basado en los resultados de una encuesta entre jóvenes de
edades comprendidas entre 20 y 30 años.
En ésta descubrió que esta forma de
poder femenina vista muy claramente en el sadomasoquismo, se
practica también de forma velada al interior de las relaciones
tradicionales: "Las mujeres no se han limitado a seguir los pasos
de los hombres y, sí por una parte han adoptado actitudes
masculinas, por el otro han ido imponiendo un modelo de atención al
otro, de la afectividad, algo que se da menos en los hombres, que no
tienen esa capacidad relacional. Se trata de una recuperación
femenina que antes no tenían vida exterior".
La antropóloga Nancy Friday, ha
afirmado que su libro revolucionario "El Jardín Secreto" publicado
en la década de los 60, causó revuelo por desvelar que las mujeres,
sobre todo aquellas dulces y cándidas amas de casa o hasta maestras
de kinder tienen fantasías sexuales de toda índole, incluyendo, las
de corte sadomasoquista o dominadora, una fantasía con la que la
mayoría sueña.
"Quien tiene
imaginación tiene lados oscuros"
Hoy en día, el sadomasoquismo ya no
es una "aberración sexual" como quizá se entendía hace siglos. Hoy,
deberían ser más penados algunos temas como la pedofilia, la
zoofilia o la gerontofilia, dice la sexóloga Paulina Millán. Lo más
importante en el sadomasoquismo es el respeto por el otro y el uso
del cerebro como mayor órgano sexual.
En su libro de memorias "Soy un
sueño", Dómina Zara, conocida por ser la reina dominatrix de España,
de 45 años de edad, afirma que el dolor ni la humillación son la
esencia del sadomasoquismo. "Las personas no vienen a sufrir, vienen
a gozar. Cada uno es mundo y cada uno tiene una sensibilidad. Dudo
que las personas hagan sólo la postura del misionero y que en
momentos privados no tengan fantasías eróticas y morbosas, o lados
oscuros. Quien es inteligente tiene imaginación y quien tiene
imaginación tiene lados oscuros. Que lo digan o no es una cosa, pero
que lo tienen es evidente. Creo que pierde más el que lo reprime,
porque va cultivando algo que puede crear una obsesión.
"Hay personas que son castigadas y
humilladas por su jefe, su amigo, su hermano a conciencia y es real.
Esto es cruel y no el sadomasoquismo, que es un juego pactado. Hay
personas que humillan al que tienen debajo y lo pisan de verdad y
esa persona está sufriendo. El sado es humano pero la sociedad está
deshumanizada. Y las mujeres en vez de unirnos nos estamos
desuniendo. Una mujer está en una sex
shop y es una puta, en cambio si es un hombre lo tratan de
empresario", afirma.
Para la practicante de SM y
propietaria de una escuela de BDSM en España, la perversidad es todo
aquello que sale de lo normal. "Pero está la perversidad lúdica y la
patológica. La segunda es más fácil de encontrar y se esconde tras
los escritorios donde se ejerce cierto poder financiero que
desencadena el hambre y las guerras, donde la tortura de otro ser
humano no es producto de un pacto deseado sino de una salvaje
persecución de beneficio económico. En cambio, el sadomasoquismo es
lúdico y pactado. Te revelas contra la moral que impera en la
sociedad".
¿Qué es el sadismo?
El sadismo es la excitación sexual
provocada del hecho o fantasía de someter a otra u otras personas a
sufrimiento físico o psicológico.
El sádico por tanto, no sólo obtiene
excitación al inflingir dolor físico sino también al humillar,
someter y degradar a la persona siempre en un juego sano, seguro y
consensuado.
El nombre de sadismo deriva del
famoso escritor francés Marqués de Sade.
Algunas prácticas
sadomasoquistas:
- Spanking (Acción de infligir dolor
en el trasero femenino, con las palmas de las manos o algún otro
objeto como una fusta o paleta).
- Bondage (Caracterizado por el uso
de ataduras con sogas, aunque también pueden usarse cuerdas,
correas, cadenas, esposas de cuero, metal (para el cuello- cintura
-dedos manos pies -).
- Esclavitud: Además de la dominación
que supone esta práctica sexual, se llega en ocasiones a enjaular
desnuda a la persona masoquista.
- Humillación: Por ejemplo ser
forzado a arrastrarse y ladrar como un perro o ser sometido a
insultos verbales.
- Trumpling: Es la acción de pisar,
caminar sobre el cuerpo de otra persona, puede realizarse con el pie
desnudo o con tacones altos.
- Velomancia: Es la aplicación de la
cera caliente de una vela sobre la piel del otro.
- Trasformismo: Vestir ropa del otro
sexo.