Una amiga llegó muy preocupada el
otro día a revelarme algo que hacía meses la traía por la calle de
la amargura y que no había querido ni podido hablar con nadie: su
esposo era un eyaculador precoz.
Era un "problema" que habían
enfrentado solos sin comunicarlo a nadie, pero que cada vez les
generaba más enojos, miedos, inseguridades y problemas al interior
de su vida de pareja, no se diga en el plano sexual, donde casi
habían dejado de tener todo contacto.
Al hablar con ella me encontré que
verdaderamente alrededor de ese tema existen muchos mitos y tabúes.
Le aconsejé acercarse a un terapeuta de pareja y además a su médico
de cabecera. Él sabría decirle qué hacer de acuerdo con su tipo de
problema. Pero me quedé pensando la cantidad de mitos que hay en
torno a ello. Muchos de ellos, mi amiga, que es lectora voraz y que
raramente cree en charlatanerías, los pensaba. Y debido a su miedo y
a la "vergüenza" que experimentaban como pareja no se atrevían
siquiera a mencionarlo. Creían, como todos, que ellos eran los
únicos en el mundo que pasaban por un trance así. Nada más lejano de
la realidad.
Por ello, esta vez me decidí a
enlistar los mitos con sus verdades en torno a la eyaculación
precoz. Y el consejo ante todo: acudan por ayuda, hay solución para
todo, y aunque no es curable, se puede tratar. No lo dejen pasar, no
permitan que eso que ocurre destruya su vida de pareja. Hoy, ellos
están recuperando la confianza, porque el amor nunca se fue,
simplemente estuvieron a punto de virar el camino debido a malas
decisiones. Pero si tomas las correctas al final saldrás ganando y
te darás cuenta que es lo mejor que pudiste hacer.
Mito:
La eyaculación precoz disminuye con la edad
Verdad:
La gran mayoría de los hombres que sufre eyaculación precoz la sufre
de manera crónica. Y no mejora con la edad, por el contrario, puede
ser peor.
Mito:
La masturbación es un entrenamiento para el eyaculador precoz
Verdad:
Hay estudios que demuestran que la masturbación nada tiene que ver
con la eyaculación precoz. Además ambos tienen la misma sensibilidad
en el pene y no hacen nada diferente cuando viene la masturbación.
Mito:
La técnica del detenerse y seguir
Verdad:
No solamente no ayuda, sino que hace peor el problema. Un hombre
quiere que su erección dure para poder satisfacer a su mujer y hacer
que llegue al orgasmo. Y muchos estudios han demostrado que cuando
ella alcanza el clímax las partes que su cerebro asocia con el
estrés y la ansiedad se desactivan durante el sexo. Si cada 15
segundos le dices que se detenga para esperarte, entonces ella no
alcanzará el orgasmo ni por error.
Mito:
La eyaculación precoz es curable
Verdad: No
lo es, aunque puede tratarse. Un hombre con eyaculación precoz tiene
cierta química en su cerebro que lo predispone a tener esta
afección, es decir, se trata de una condición en gran parte
genética.
Mito:
La eyaculación precoz puede ser una consecuencia de la infertilidad
Verdad:
No existe relación de ningún tipo entre la eyaculación precoz y la
infertilidad; contrariamente estas dos patologías son totalmente
independientes y no tienen que ver para nada entre si.