Los hombres no
lo dicen pero lo padecen: miedo en la cama. Aunque las mujeres no lo
creamos en ese momento, ellos van con muchos temores en el momento
de hacer el amor. Tienen miedo a muchas cosas: a sentirse
avergonzados, a no tener una erección, a ser un mal amante, a dejar
a su chica a medias, etc.
Pero, ¿cuáles son estos temores? Aquí
la lista de los que considero los principales miedos de un hombre
antes o durante el desempeño sexual:
A fallar en el
desempeño. A ningún macho alfa le
gusta que su "amiguito" falle en el momento crucial y más importante
de todo, pero tampoco les gusta que aunque él esté listo para la
diversión, lo demás se caiga.
¿Cómo estuve?
Bueno, a todos les gusta ser buenos amantes, llevar y conducir a la
mujer al éxtasis es su principal objetivo. No hay hombre que resista
todavía el hecho de fallar en todos los sentidos, pero aún más que
el acto sexual haya sido bueno, temen que a la mujer no le haya
gustado. Los hombres saben que en la medida de que ellos sean buenos
en la cama, ellas corresponderán de la misma manera. Si la respuesta
al cómo fue no es del todo agradable entonces tal vez no habrá muy
pronto otra más y tampoco recibirán la misma pasión a cambio.
Ser comparado con otro.
A nadie le gusta eso y entre hombres esto es casi un pecado mortal
que ocurra. En su mente ellos quieren ser los primeros, los únicos y
los últimos. Ser comparado con otro en la cama y escuchar frases
como "es que sutano hacía esto" o "fulano hacía aquello" pueden
matar a cualquiera.
Querido, ¿ya está
dentro? El tamaño es otro asunto de
bastante importancia para ellos. Mejor ni mencionar nada que tenga
que ver con eso o entonces será la catástrofe. Si de plano es muy
pequeño, mejor ni mencionarlo porque para qué... Mejor evitar
futuras discusiones. Dicen que pequeño y rinconero. Ve el lado bueno
de la vida.
Venirse cuando apenas
se van. Apenas inicia el juego y el
toqueteo, cuando de pronto ya está todo listo y terminado. No hay
cosa que más espante a un hombre, aunque es cierto que no hay hombre
en el mundo al que no le haya pasado. La eyaculación precoz está
siempre en su cabeza, aunque las mujeres han sabido lidiar con eso
siempre. A veces, si hay un buen preámbulo, en realidad no nos
importa tanto.
Que exageren o finjan
el orgasmo. Aunque a veces es muy
difícil que ellos se den cuenta, cuando ocurre, ellos no están del
todo felices. Cuando la mujer llega al orgasmo ellos se sienten
realizados, pero cuando hay alguna leve sospecha de que todo ha sido
ficticio o exagerado, entonces ellos se sienten defraudados. Es uno
de sus más grandes temores: darse cuenta de que la chica en cuestión
hace todo ello para esperar que al fin termine.