¿Cuántas veces los hombres no han
estado allá abajo, haciendo un sexo oral a su mujer sin saber qué
más hacer, sin saber qué sigue? No lo nieguen. Lo sé de primera
mano. Mis amigos me lo han dicho. Me han preguntado: "Nina, ¿qué es
lo que les gusta exactamente? Hay un momento en que ya no sé qué más
hacer: ¿la lengua? ¿el dedo? ¿los dos? ¿subo? ¿penetro? ¿le digo
algo?". Por qué no le preguntas a tu mujer, les respondo.
Y es que todas lo sabemos: no hay una
mujer igual a otra. Todas somos diferentes sexualmente hablando y
aunque, claro, podemos coincidir en algunos puntos básicos como los
que a continuación voy a citar, en general hay que saber qué es lo
que le gusta a esa mujer en particular.
Por eso siempre les digo que no es
necesario que ninguna persona ajena a ese momento íntimo se los
diga. Sólo bastaría con que supieran escuchar al clítoris de su
mujer. Porque sí, habla, y exige lo que para él le es más
placentero. Sólo hay que despertar un poco más los sentidos,
escucharlo y atenderlo como Dios manda.
Si eres iniciado en el arte de
escuchar el clítoris de tu mujer cuando haces sexo oral, no te
preocupes, vas en buen camino. Si de plano apenas sabes dónde está
éste... Bueno, Roma no se construyó en un día. Sólo sigue estas
instrucciones para saber qué te está diciendo ella con su clítoris a
través de sus movimientos. Y la próxima vez entabla una maravillosa
plática de horas con él...
Tú estás haciéndole sexo oral cuando
de pronto ella...
1. Comienza a mover su pelvis de
arriba abajo: esto quiere decir que quiere que muevas tu lengua de
arriba abajo. ¿No es tan difícil de descifrar verdad? Bueno, pero no
queremos que hagas un movimiento sin ton ni son. Lame intentando
hacerlo intensamente: no muy lento que ella se duerma en el acto, ni
tan rápido pues es una zona muy sensible. Intenso quiere decir con
fuerza. No queremos una boca y lengua blandengues. ¿Sí recuerdas que
nos gusta el pene erecto, verdad? Esto la pondrá a cien. Si comienza
a moverse así, es que está en un nivel de excitación óptimo en
beneficio tuyo. Si quieres llevarla al siguiente nivel puedes
introducir, poco a poco y muy bien lubricado, un dedo en su ano
mientras lames sus labios y clítoris de esta manera. En algunos
pocos segundos después, vendrá el orgasmo...
2. Abre más las piernas: quiere
penetración. No, no te emociones aún. No toda la penetración que
existe en el mundo es con el pene, ¿de acuerdo? Usa uno, dos dedos o
algún juguete sexual favorito de ella con bastante lubricante. Eso
la pondrá a tope también. Estás haciendo el jugueteo con tu lengua y
cada vez abre más y más las piernas. Es el momento entonces de que,
alejes un poco tu boca, e introduzcas un dedo, luego dos, bajes y
sigas con tu boca y luego la penetres con un juguete sexual. Al
final, hazlo rápidamente y de arriba abajo con tu lengua
intensamente. Cuando estés listo tú también, entonces, casi sin que
se dé cuenta, penétrala y hazlo rápida e intensamente. La mejor
manera de llegar ambos al orgasmo al mismo tiempo...
3. Mueve sus caderas muy rápido:
¡quiere rapidez! Intenta imaginar que tu lengua es tu pene. Trata de
introducirla en su vagina y al salir lame los labios y al final
algunas pequeñas caricias al clítoris con ésta. Repite este mismo
movimiento algunas cuantas veces y trata de que sea cada vez más
rápido. Al final abre bien sus piernas con tus manos, coloca tu boca
y rápidamente con tu lengua sobre su clítoris haz movimientos
rápidos pero sin tanta presión o podrías lastimarla. Luego, sube,
recuéstate al lado, haz que se voltee un poco y penétrala detrás de
ella. Sigue tocándola. Le encantará...
4. Se mueve hacia atrás: quiere que
te quites o que lo hagas lentamente. Si quiere que te quites,
cuidado, es que tal vez lo estás haciendo muy rápido como para
lastimarla, la estás llenando de saliva o tu lengua parece un trapo
húmedo. Si te pide que te quites es seguramente porque algo la está
molestando. Puedes preguntar en ese momento si todo está bien y
entonces poner manos a la obra en aquello que la está incomodando.
Si te dice "todo está bien" pero te sigue quitando, entonces mejor
haz otra cosa, sube y haz otro tipo de caricias.
5. Te toma de la cabeza y te presiona
contra su vulva: ¡quiere que ejerzas más presión! Para hacerlo
mejor, toma con tus dos manos sus caderas o su trasero y muévelos
hacia ti con un movimiento rítmico como si la estuvieras comiendo al
compás de olas sincronizadas. Además de que será más excitante para
ti al tocar su trasero, para ella también pues tendrá dos
sensaciones distintas en un mismo momento.
6. Ella se toca su pelvis: quiere más
intensidad y acción. En la teoría y en la práctica te está ayudando,
pero no podrá durar mucho tiempo así. Para proporcionarle grandes
dosis de placer breves, abre sus labios y descubre el capuchón en
que se encuentra escondido el clítoris. Déjalo abierto, coloca
lubricante o con tu saliva y da pequeños toquesitos con la punta de
la lengua. Dile al mismo tiempo palabras que la pongan a tope. No la
penetres. Toma tu pene, coloca suficiente lubricante y con él
comienza a dar pequeños golpesitos en su clítoris que tienes bien
expuesto con tu otra mano. Ella estará casi implorando que la
penetres. No lo hagas. Espera un momento, hazlo un poco más y
entonces hazlo lenta pero intensa y profundamente. La llevarás al
cielo.